En una maratónica sesión de más de cinco horas, marcada por tensos cruces y lecturas políticas hacia adentro de cada bloque, la Legislatura unicameral avanzó este miércoles en la aprobación en primera lectura del Presupuesto 2026, la Ley Impositiva Anual y las modificaciones al Código Tributario enviadas por el gobernador Martín Llaryora.

El oficialismo consiguió 54 votos afirmativos, un número que le permitió sortear sin sobresaltos el debate general, aunque con una oposición que hizo sentir su peso y dejó advertencias en tono alto para la segunda lectura. La aprobación definitiva está prevista para el 17 de diciembre, luego de la audiencia pública del próximo 9 de diciembre.
Un oficialismo sólido y una UCR funcional pero incómoda
El PJ, con sus 34 legisladores, sumó el apoyo clave de su habitual aliada Karina Bruno, además de la radical escindida Graciela Bisotto y el legislador del PRO Oscar Tamis. El aporte central, sin embargo, vino de la bancada radical que responde a Rodrigo de Loredo, que acompañó “en general” pero rechazó una serie de artículos en particular, explicitando su incomodidad.
De esta forma, el oficialismo consiguió alcanzar las 54 voluntades necesarias para superar la primera instancia.
El Presupuesto 2026 proyecta erogaciones por $11,4 billones y recursos por $11,8 billones. El Gobierno provincial sostiene que la iniciativa se apoya en un “plan histórico” de baja de impuestos, con un costo fiscal estimado en 600 millones de dólares. Esa afirmación encendió la principal controversia política del debate.
Cruces por la “rebaja histórica” y el recuerdo del impuestazo
El Frente Cívico, a través de Walter Nostrala, fue tajante:
“La rebaja impositiva histórica es una mentira», disparó el juecista, que cuestionó el discurso oficial por considerar que oculta una presión tributaria creciente.
La UCR, aunque acompañó, también desacreditó la idea de un alivio impositivo. La legisladora Brenda Austin recordó el “impuestazo histórico” aplicado este año por la propia gestión provincial, mientras que el vecinalista Rodrigo Agrelo reforzó las críticas.
En la votación nominal, el rechazo total vino del juecismo, los alfonsinistas Dante Rossi y Sebastián Peralta, los legisladores del PRO Ignacio Sala y Patricia Botta, el libertario Agustín Spaccesi, el mileísta Gregorio Hernández Maqueda, la izquierda de Luciana Echevarría y el vecinalista Agrelo. También se sumó el radical Carlos Briner, quien aseguró representar “al radicalismo puro y duro”.
La defensa oficialista: baja de impuestos, equilibrio y obra pública
El schiarettista Ricardo Sosa, miembro informante del oficialismo, sostuvo que el Presupuesto 2026 consolida un “esfuerzo fiscal sin precedentes”, con impacto estimado de 600 millones de dólares, y que Córdoba “baja impuestos preservando la solvencia conseguida en dos décadas”.
En sintonía, Edgardo Russo destacó que los tres ejes del proyecto son:
- Baja del Inmobiliario Rural, con fondos direccionados al Desarrollo Agropecuario.
- Obra pública superior a $1,2 billones.
- Prioridad del gasto social, con nuevos programas como Residencias Universitarias y Promoción Sanitaria.
Leonardo Limia completó la defensa oficialista:
“Es un presupuesto que representa un alivio fiscal histórico y acompaña al sector productivo”.
El radicalismo y su equilibrio interno: apoyo condicionado y advertencias
La exposición más esperada fue la de Brenda Austin, voz política central del radicalismo. La legisladora afirmó que la UCR acompañó por “responsabilidad fiscal” y por evitar que la Provincia funcione sin presupuesto, lo que —recordó— implicaría “más discrecionalidad”.
Sin embargo, avisó que la bancada rechazará una batería de artículos en particular y que presentará redacciones alternativas para reducir la presión impositiva real.
Austin también lanzó un mensaje hacia la interna cambiemista y hacia los sectores más duros de la oposición:
“Nos resistimos a una polarización que quiere ver todo en blanco o negro”.
En paralelo, Briner se desmarcó con un voto negativo total y fue ovacionado por el juecismo. Su decisión dejó al descubierto las tensiones persistentes dentro de la UCR cordobesa.
Endeudamiento y advertencias judiciales
Uno de los momentos más ásperos del debate surgió con el artículo que autoriza al Ejecutivo a tomar nueva deuda por 2.590 millones de dólares.
Con 36 votos afirmativos, el oficialismo dio por aprobada la autorización, pero diversos bloques advirtieron que la Constitución Provincial exige los dos tercios (47 votos).
El mileísta Hernández Maqueda anunció que acudirá a la Justicia para intentar anular ese artículo.
Agrelo también cuestionó la magnitud de los créditos proyectados y comparó:
“Es 2,8 veces más de lo que pide Kicillof” en Buenos Aires.
Más críticas desde la oposición dura
Desde la izquierda, Luciana Echevarría señaló que el presupuesto replica las pautas macro del Gobierno nacional y afirmó que implica un “ajuste” en áreas sensibles como empleo, vivienda, discapacidad e infraestructura escolar.
Spaccesi, desde el libertarianismo, denunció que el presupuesto “consolida estructuras estatales que no resuelven problemas” y pidió un “achicamiento real del Estado”.
Lo que viene: audiencia pública y segunda lectura
Tras el aprobado parcial, la Legislatura convocó a audiencia pública para el martes 9 de diciembre. Allí deberán presentarse ciudadanos, instituciones, gremios y cámaras empresarias para exponer sobre el proyecto.
La sanción definitiva está prevista para el 17 de diciembre, fecha en la que la Unicameral volverá a exponer la correlación actual de fuerzas y, quizás, las tensiones internas de los bloques que hoy definieron con matices el futuro económico de la Provincia.
