El movimiento libertario en Córdoba vuelve a encender motores. Este sábado, a las nueve de la mañana, Gabriel Bornoroni —titular del bloque de La Libertad Avanza en Diputados, armador provincial y único referente cordobés con línea directa con Karina Milei— reunirá a propios y aliados en una cumbre que, aunque formalmente catalogada como “jornada de trabajo”, será en los hechos el inicio explícito de su proyecto hacia la Gobernación 2027.

La convocatoria tendrá lugar en el Jardín Botánico y será la primera foto potente del espacio tras las elecciones intermedias, en las que Bornoroni no sólo se dio el gusto de armar la lista a su medida, sino que además logró imponerse con claridad frente a un oficialismo provincial cuya boleta encabezaba nada menos que Juan Schiaretti. Ese resultado, que cimbró al peronismo cordobés, terminó de consolidar al libertario como el nuevo polo de expectativa en la oposición.
La tropa pide horizonte, y Bornoroni se dispone a dárselo
La derrota del oficialismo en las intermedias siempre reacomoda piezas, pero esta vez el sacudón revitalizó al armado libertario. La dirigencia de LLA en Córdoba —referentes del interior, coordinadores de capital y cuadros que vienen fogueándose desde 2023— llegará al Botánico con una expectativa única: conocer la hoja de ruta hacia el Centro Cívico.
En la intimidad, dicen en su entorno, Bornoroni ya se permite imaginarse como candidato a gobernador. En público, la escena será más medida, pero el mensaje político será inequívoco: sin “zanahoria”, la tropa no corre, y este sábado recibirá la propia.
El encuentro incluirá balance de año, agradecimientos al compromiso militante y delineamiento de estrategia provincial. Pero el subtexto será más potente: el lanzamiento simbólico del proyecto Bornoroni 2027.
Aliados en fila: Juez, radicales y ex PRO, todos en la misma mesa
La foto del sábado mostrará un armado más amplio que el sello libertario. Junto al presidente de LLA Córdoba estarán diputados en funciones y electos, pero también un grupo de aliados que hoy orbitan el espacio con expectativas propias.
Entre ellos, el titular del Frente Cívico, Luis Juez; la radical Soledad Carrizo; Cecilia Ibáñez del MID; y las nuevas incorporaciones del “partido violeta”: Luis Picat (ex UCR), Belén Avico (ex PRO) y la senadora Carmen Álvarez Rivero (también ex PRO).
Esa variedad de procedencias, lejos de ser una debilidad, configura un dato político inmediato: Bornoroni busca algo más que un armado testimonial; quiere instalarse como el eje de gravedad de la oposición.
El conflicto latente: ¿Juez vs. Bornoroni?
El crecimiento del libertario reaviva una tensión que algunos consideran inevitable. Desde que Juez ofreció un apoyo “incondicional” a Milei en la elección nacional, dejó deslizar que esperaba un gesto recíproco para competir nuevamente por la Gobernación. Pero el avance de Bornoroni —más orgánico, más alineado a la conducción nacional y con mejores números recientes— amenaza ese cálculo.
En sectores de la UCR bromean con que Juez, sin quererlo, quedó atrapado en una “semi-final” con Bornoroni y que quien gane esa pulseada deberá enfrentarse luego a Rodrigo de Loredo si la oposición busca unificarse para destronar al peronismo en 2027.
Sin embargo, otros leen una foto distinta: el tándem Bornoroni-Juez, aun en tensión, termina desplazando a las demás fuerzas opositoras hacia los márgenes. Y cuando llegue la hora de definir un candidato, el menú quedará reducido a ellos dos.
El peronismo observa, calcula y bosqueja su propio 2027
En el oficialismo provincial nadie mira la escena con indiferencia. Con la posibilidad cada vez más mencionada de adelantar la elección a Gobernador para despegarla del clima nacional, el schiarettismo-llaryorismo evalúa todos los escenarios posibles.
Uno de los más comentados puertas adentro es un eventual acuerdo tácito entre Javier Milei —interesado en concentrarse en su reelección— y Martín Llaryora, para evitar que La Libertad Avanza cargue con el desgaste de gestionar una provincia que no necesita ni pretende. Sería, en clave 2027, una remake del pacto de no agresión Schiaretti-Macri de 2019.
Córdoba ingresa en modo campaña anticipada
Así, la cumbre del Botánico se vuelve mucho más que una reunión de fin de año. Es el primer gesto concreto de un proyecto que, sin anunciarlo en voz alta, comienza a caminar. Bornoroni busca instalarse como el candidato natural de Milei en Córdoba; Juez se resiste a quedar afuera; el radicalismo intenta no perder centralidad; y el peronismo ya mueve fichas para elegir el mejor terreno de batalla.
El tablero cordobés, otra vez, se ordena desde la competencia por la oposición. Y Bornoroni, que hace un año era apenas un dirigente en ascenso, hoy se anima a ocupar el centro de la escena.
