De Loredo se despide del Congreso y prepara su desembarco total en Córdoba

En un video de despedida cuidadosamente producido —más testimonial que institucional— Rodrigo de Loredo cerró su etapa de cuatro años como diputado nacional y confirmó lo que ya era un secreto a voces: su regreso pleno a Córdoba para enfocarse en el proyecto político que viene construyendo desde hace tiempo. Sin decirlo explícitamente, su mensaje lo puso definitivamente en la línea de largada hacia 2027.

Un cierre de mandato convertido en relato

“Se termina mi mandato de 4 años. Siento que fueron como 10”, abre De Loredo, con un tono que mezcla desgaste y reivindicación. En la escena, retira de su oficina un cuadro del Hombre de Vitruvio, símbolo de equilibrio y racionalidad. Ese gesto visual oficia de puente para la línea argumental central del video: la idea de que, más allá de partidos o ideologías, su norte fue mejorar la vida “del hombre concreto de carne y hueso”.

El legislador radical repasó lo que considera los hitos de su gestión y, sin nombrarlos, también los costos políticos de su acompañamiento al gobierno libertario.

Alineamiento con Milei, pero con matices

De Loredo se mostró explícito sobre su apoyo a varias de las reformas promovidas por la administración de Javier Milei. Destacó haber colaborado en “eliminar multas laborales, obligar el cumplimiento de los días de clases, desregular, reducir burocracia, incentivar inversiones y cambiar el paradigma energético”.

El punto más subrayado por él fue el respaldo al ajuste fiscal: “En especial, haber bancado la dura parada de lograr equilibrios fiscales para bajar la inflación”. Una frase que, en el delicado escenario social actual, suena tanto a defensa política como a advertencia hacia su propio electorado en Córdoba, donde el impacto del ajuste se siente con fuerza.

Sin embargo, buscó marcar distancia en temas donde su relación con Milei atravesó momentos tensos: “No coincidimos en todo. Tuvimos diferencias en la educación universitaria, en las formas y en el respeto institucional, pero nunca nos prestamos al juego de la desestabilización”.
El contraste le permite mostrarse colaborativo sin quedar atrapado en el “mileísmo”, un equilibrio que monitorea cuidadosamente desde hace meses.

Crítica al sistema político… y autodefensa preventiva

En uno de los pasajes más punzantes, De Loredo apuntó contra la dirigencia argentina: “La política mintió, robó, estafó, prometió lo que no podía cumplir, y así el país va de una punta para la otra y los argentinos zafan como pueden”.

La frase funciona como síntesis del humor social actual, pero también como blindaje discursivo para su propia imagen rumbo a 2027. “Solo espero haber estado a la altura de la responsabilidad que me encomendaron”, disparó, intentando ubicarse por fuera de esa política que él mismo critica.

Agradecimientos y un mensaje que mira hacia adelante

El radical agradeció a su familia, a sus colegas del Congreso y a los cordobeses que lo eligieron. Incluyó, incluso, un guiño a sus adversarios, señal de que la construcción que viene requerirá ampliar fronteras más allá del núcleo radical tradicional.

Cerró con una frase que funcionó como sentencia y como slogan: “No estamos condenados al éxito, pero tampoco estamos condenados al fracaso”.

Córdoba como destino y como plataforma

El tramo final del mensaje fue también el más político: “Me vuelvo a Córdoba que se quedó en el tiempo y que también necesita de las reformas que la vuelvan a poner en su lugar institucional, productiva, pujante y moderna”.

La definición no pasó inadvertida: describe una provincia que, según él, perdió competitividad y que requiere una modernización profunda. El comentario habilita una lectura doble: crítica velada al oficialismo provincial y anticipo del marco narrativo de su campaña para la gobernación.

“A eso me voy a dedicar. Gracias”, concluyó.

La frase finaliza un ciclo en Buenos Aires, pero abre formalmente otro en Córdoba, donde De Loredo ya confirmó que será candidato en 2027. Con esta despedida, comienza a ordenar su territorio discursivo y a marcar los ejes de una disputa que promete ser uno de los grandes capítulos de la política cordobesa en los próximos años.

Deja un comentario