Ferrero cruza al Gobierno por el Presupuesto 2026

A días del inicio del debate legislativo, la legisladora radical Alejandra Ferrero salió a cuestionar con dureza el proyecto de Presupuesto 2026 enviado por el Gobierno provincial. Con un diagnóstico que mezcla advertencias técnicas y reproches políticos, apuntó a lo que considera un “discurso de modernización tributaria” que, en la práctica, “no se traduce en cambios reales”.

En declaraciones recientes, Ferrero sostuvo que el proyecto “promete una rebaja histórica en el discurso, pero no hay un cambio real, ¿no? Ni una reforma de fondo”. Para la dirigente de la UCR, el paquete fiscal mantiene viejos esquemas y exhibe un sesgo que —según advierte— podría impactar negativamente en amplios sectores productivos y en los contribuyentes residenciales.

Dependencia crónica de Ingresos Brutos

Uno de los ejes centrales de su crítica es la falta de una transformación integral del esquema recaudatorio provincial. Ferrero resaltó que Córdoba sigue sosteniéndose en un 70% por el impuesto a los Ingresos Brutos, lo que, a su entender, condiciona cualquier intento de “reforma” anunciada por el Ejecutivo.

“Solo por ese tributo la provincia recauda más de 2,5 billones de pesos, es decir, 13 veces lo que ingresa por el inmobiliario”, remarcó, señalando que la pretendida “rebaja” en el impuesto inmobiliario es, en comparación, marginal. Para la legisladora, la estructura tributaria provincial continúa siendo “dependiente, regresiva y profundamente distorsiva”.

Alícuotas reducidas: una receta repetida

El Gobierno viene destacando como punto positivo la reducción de alícuotas para pequeños comercios. Sin embargo, Ferrero recordó que la maniobra no es nueva. “En 2018 hicieron exactamente lo mismo: bajaron la alícuota reducida para un sector muy pequeño de la sociedad”, explicó. Y fue más allá: señaló que el tope para acceder al beneficio no se actualiza desde hace siete años, lo cual vuelve al anuncio una “repetición maquillada” en un contexto económico completamente distinto.

“Ahora están repitiendo la misma maniobra”, sentenció, dejando en claro que considera insuficiente —e incluso engañosa— la medida presentada como alivio fiscal.

Revalúo inmobiliario: más presión y poca claridad

Ferrero también expresó una fuerte preocupación por el impacto del revalúo fiscal inmobiliario, que en 2025 generó reclamos en toda la provincia. “La gente terminó pagando algo que ni siquiera conocía”, denunció, recordando que la actualización de valuaciones provocó incrementos abruptos en boletas que muchos contribuyentes no pudieron prever.

La radical cuestionó que el nuevo Presupuesto no incluya mecanismos más transparentes ni escalonamientos que atenúen el golpe, especialmente en un contexto de salarios y actividad económica en retroceso.

Aumentos en algunos organismos, recortes en áreas sensibles

Otro punto que Ferrero subrayó es lo que considera una asignación inconsistente de prioridades. “Las prioridades siguen siendo las mismas”, sostuvo, cuestionando que organismos como el ERSEP registren incrementos presupuestarios, mientras que áreas como educación y salud sufrirían nuevos ajustes en 2026.

La legisladora advirtió que este desbalance socava la narrativa oficial de “eficiencia” y transparenta, en cambio, un esquema de gestión que prioriza estructuras administrativas antes que servicios fundamentales.

Ingresos Brutos, el impuesto que nadie quiere

Al analizar el corazón del sistema, Ferrero fue tajante: “Ingresos Brutos es un impuesto tan distorsivo y acumulativo que no existe en el resto de los países”. Cuestionó que, pese a las promesas recurrentes de “simplificación tributaria”, la provincia no avance hacia su reducción progresiva ni hacia un rediseño que libere presión sobre pymes y consumidores.

La ausencia de reformas estructurales —insistió— evidencia que el Presupuesto 2026 “cambia nombres, pero no cambia problemas”.

Un debate que promete tensión

El Presupuesto comenzará a debatirse el 1 de diciembre, en una Legislatura donde la paridad de fuerzas obliga al oficialismo a negociar cada artículo. Ferrero anticipó que el análisis será “profundo” y que la discusión volverá a recordarle al Gobierno que “es una administración que debe rendir cuentas. Es con nuestra plata”.

Con un escenario político mucho más equilibrado que en años anteriores, el tratamiento del Presupuesto podría convertirse en uno de los debates más intensos del cierre de año legislativo.

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