Passerini vuelve a la gestión con un giro fiscal

Tras atravesar una cirugía delicada y recibir la confirmación médica de que las células tumorales no se expandieron, el intendente de Córdoba, Daniel Passerini, retomó plenamente sus funciones y decidió volver con un mensaje político contundente: ajuste, recorte y reordenamiento fiscal para llevar al Municipio hacia el déficit cero en 2026.
El mandatario asegura que el presupuesto que enviará al Concejo responde al clima social y político que atraviesa el país: “Interpretamos el signo del momento”, afirmó.

Un retorno acompañado por respaldo social

Passerini relató que, tras tres días de internación en posoperatorio, decidió desconectarse brevemente de la gestión. Al volver al celular, se encontró —según dijo— con “miles de mensajes” de apoyo, desde colegas universitarios dispersos por el mundo hasta dirigentes con quienes mantiene diferencias políticas.
Esa ola de respaldo, sostiene, reforzó su ánimo para reincorporarse rápidamente: “Volví a los 14 días a la Municipalidad y esta última semana ya estuve recorriendo. Me estoy sintiendo muy bien”.

Un presupuesto que busca cerrar una etapa

El intendente definió al presupuesto 2026 como un plan “en tiempo real”, adaptado al clima económico nacional. El eje central: eliminar el déficit estructural que arrastra la ciudad desde hace más de una década.

Recordó que cuando él y Martín Llaryora asumieron en 2019, la Municipalidad registraba un rojo del 8,4% y una deuda de 150 millones de dólares. Según Passerini, durante la gestión ya se pagaron 100 millones en cuatro cuotas.

“La meta es que el ejercicio 2026 cierre con déficit cero. No podemos desentendernos del mensaje que dieron las urnas”, insistió.

El ajuste: más de 100 programas eliminados y recorte de subsidios

El programa fiscal prevé un recorte amplio y profundo. La Municipalidad apunta a:

  • Eliminar más de 100 programas presupuestarios.
  • Reducir gastos en contrataciones y recursos humanos, con el objetivo —como piso— de bajar esos costos “por debajo del 30%”.
  • Recortar progresivamente los subsidios municipales al transporte, dejando solo los subsidios a la demanda (beneficiarios directos).

Este último punto es uno de los más sensibles. Passerini admitió que el Municipio absorbió la eliminación de los subsidios nacionales al transporte, pero aseguró que ese esquema será desmantelado.

“A principios de año los subsidios municipales eran de $14.000 millones. Ya los reducimos a la mitad y esperamos llevarlos a cero en 2026”, explicó.

La clave para sostener el sistema, señaló, será la plena implementación de la SUBE, que permite que un 40% de los usuarios pague la mitad de la tarifa real.

Aun así, el interrogante sobre la calidad del servicio —en un sistema históricamente cuestionado— permanece abierto. El intendente asegura que los hospitales municipales, los 76 establecimientos educativos, los 101 centros de salud y demás servicios “no serán afectados”. Pero la magnitud del recorte invita a observar con lupa cómo se traducirá en la gestión cotidiana.

Alivio impositivo y apuesta por inversiones privadas

Paralelamente al ajuste, Passerini busca mostrar una agenda orientada al reimpulso económico. Destacó una baja del 30% en la alícuota de la Tasa de Comercio, medida que alcanza a más de 20.000 comercios en un contexto de caída del consumo.
Además, anunció una rebaja impositiva para proyectos de inversión que generen empleo y capital, con beneficios vigentes por diez años.

En infraestructura, el Municipio prepara:

  • Una subasta para un plan integral de bacheo y mantenimiento que pretende duplicar las 800 cuadras actuales.
  • La terminación de los colectores cloacales en Villa Libertador, con 3.000 conexiones domiciliarias.

El aeropuerto como faro de desarrollo

El intendente resaltó la decisión de Aeropuertos Argentina 2000 de invertir 25 millones de dólares para ampliar la capacidad del aeropuerto Taravella y fortalecer el hub aéreo local. Según adelantó, múltiples empresas consultaron al Municipio en las últimas semanas por nuevos proyectos.

“Tenemos la expectativa de ser la ciudad que más inversiones capte en 2026. Para eso ordenamos el presupuesto y generamos condiciones favorables”, cerró Passerini.

Un mensaje político en clave electoral

El regreso de Passerini se produce en un contexto donde el electorado mostró señales de malestar y exigencia de austeridad. El intendente, sin decirlo explícitamente, intenta alinearse con ese clima: menos gasto, más eficiencia y un Municipio que —según promete— dejará atrás su déficit histórico.

Queda por ver si el ajuste, profundo y ambicioso, podrá desarrollarse sin deteriorar la prestación de servicios, un desafío clave para una gestión que vuelve a estar bajo la lupa.

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