El regreso estratégico de Mercado Libre a Córdoba

En un escenario político redefinido tras las elecciones del 26 de octubre, Córdoba vuelve a convertirse en un punto de equilibrio entre la Nación y las provincias. Y en ese clima de reposicionamiento, el gobernador Martín Llaryora capitalizó un anuncio que no pasa desapercibido: la expansión logística de Mercado Libre —la empresa insignia del empresario libertario Marcos Galperin— en territorio provincial, apenas meses después de que la compañía cerrara oficinas en la capital cordobesa denunciando “las tasas municipales más altas del país”.

De la tensión electoral al pragmatismo político

La noche de su triunfo, Javier Milei ensayó un giro discursivo que sorprendió incluso a sus propios militantes. La convocatoria al “diálogo con quienes entienden que dos más dos es cuatro” abrió una tregua política que permitió recalibrar relaciones con gobernadores y dirigentes que habían sido blanco de su retórica en campaña.

Llaryora fue uno de los primeros en subirse a ese clima reconciliador. Gobernador de una de las provincias más identificadas con el voto libertario, entendió que el nuevo escenario podía ser también una oportunidad para reencauzar vínculos y fortalecer su propio camino hacia la reelección en 2027. Así, Córdoba volvió rápidamente a la vía del entendimiento con la Casa Rosada.

En ese marco, la Provincia presentó un “plan histórico” de reducción impositiva en el Presupuesto 2026, una señal de acercamiento que fue celebrada públicamente por el ministro de Economía, Luis Caputo. La puesta en escena fiscal fue el preludio para el anuncio que ahora busca mostrar el resultado concreto de ese reacuerdo político: la expansión de Mercado Libre en Córdoba.

Mercado Libre vuelve a donde antes se fue

Lo que hace apenas unos meses era una ruptura hoy intenta presentarse como un caso de articulación virtuosa. En julio, la empresa había acusado al municipio de Córdoba de mantener tasas “inviables”, decisión que derivó en el cierre de dos oficinas clave. El conflicto se dio en medio de la tensión entre Milei y los gobernadores por la presión fiscal, y el portazo de Galperin tuvo un impacto político directo que alcanzó tanto a Daniel Passerini como al propio Llaryora.

Sin embargo, la foto de ayer mostró otro capítulo. El gobernador recibió en el Centro Cívico al vicepresidente de Mercado Libre Argentina, Adrián Ecker, para anunciar la instalación de dos nuevos centros de distribución en Río Cuarto y Villa María, con los que la compañía busca mejorar su red logística nacional.

Según informó la empresa, cada centro procesará unos 8.000 paquetes diarios y permitirá ofrecer entregas en 24 horas para miles de usuarios en ambas ciudades y sus alrededores. En la provincia, Mercado Libre ya distribuye más de un millón de paquetes al mes, y la compañía espera profundizar su presencia apoyada en la infraestructura provincial y en un clima fiscal más favorable.

400 nuevos empleos y una apuesta sobre el ecosistema PyME

Los intendentes Guillermo De Rivas (Río Cuarto) y Eduardo Accastello (Villa María) acompañaron el anuncio, destacando la creación de más de 400 puestos de trabajo directos e indirectos y el fortalecimiento del ecosistema de más de 17.000 PyMEs que operan dentro de la plataforma.

Ecker subrayó que los nuevos centros no sólo agilizarán envíos, sino que permitirán que comercios locales se integren de manera más efectiva a la red logística nacional: “Esto también permitirá potenciar el comercio local, porque a través de estos centros los comercios pueden vender sus productos a todo el país”, sostuvo.

De Rivas destacó las inversiones provinciales en infraestructura vial y de servicios, presentando el desembarco de Mercado Libre como un punto de inflexión para el sur productivo. Accastello, por su parte, remarcó que la reforma impositiva impulsada por Llaryora “marca un antes y un después” y facilita que el sector privado encuentre en Córdoba un terreno propicio para crecer.

Un gesto político con múltiple lectura

La repatriación de Mercado Libre al territorio cordobés deja varias señales. Para Llaryora, funciona como una validación del viraje fiscal y del acercamiento a la Nación. Para la empresa, representa un regreso estratégico en un momento de expansión, pero también un reconocimiento implícito de que las condiciones provinciales sí resultan favorables, en contraste con la crítica lanzada meses atrás al municipio capitalino.

El movimiento deja además una lectura más amplia: la disputa interna dentro del peronismo cordobés y la necesidad del gobernador de mostrar resultados tangibles mientras construye su proyecto para 2027. En ese tablero, cada gesto cuenta. Y si el diálogo con Milei sirve para traer de vuelta a Galperin, el oficialismo provincial buscará capitalizarlo como un triunfo político, incluso si la reconciliación empresarial deja entrever que las tensiones recientes fueron menos económicas que estratégicas.

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