El peronismo cordobés atraviesa días de introspección, dudas y movimientos silenciosos que podrían reconfigurar por completo su mapa de poder rumbo al 2026. Con el 10 de diciembre como fecha clave, en el PJ ya no solo se especula con recambios en el gabinete provincial: ahora también se tambalea la certeza de que los tres diputados electos por Córdoba —Juan Schiaretti, Carolina Basualdo y Miguel Siciliano— ocuparán finalmente sus bancas.

Las preguntas se multiplican en los pasillos del Centro Cívico. Y si bien nadie lo admite públicamente, el hermetismo del entorno de Schiaretti y los movimientos impredecibles del gobernador Martín Llaryora alimentan un clima político donde cada gesto puede anticipar una jugada mayor.
¿Asume Schiaretti? La duda que nadie imaginó
La posible ausencia de Juan Schiaretti en la Cámara de Diputados —aun después de haber encabezado la lista y ganado la banca— se convirtió en uno de los interrogantes más inquietantes del tablero peronista. Voces del “schiarettismo habilitado” descartan de plano esa posibilidad. Sin embargo, un círculo más reservado sostiene que el exgobernador regresó de su viaje a Madrid con una introspección que dejó más incógnitas que certezas.
Schiaretti no confirmó que asumirá, pero tampoco dijo lo contrario. Y el silencio, en este caso, pesa. Si ingresa, quedaría en una posición de paridad con dirigentes de menor trayectoria y sin la conducción automática de la bancada. Si no lo hace, su energía podría concentrarse en mantener viva y en expansión a Provincias Unidas, el proyecto político nacional que intenta consolidar desde hace meses. Ambos caminos tienen costos, y en el PJ cordobés nadie se anima a asegurar cuál elegirá.
Carolina Basualdo: ¿Diputada o ministra?
La segunda banca del espacio corresponde a Carolina Basualdo, intendenta de Despeñaderos y dirigente de plena confianza del schiarettismo. Su nombre empezó a sonar con fuerza en Córdoba para ocupar el Ministerio de Ambiente, lo que pondría en marcha un enroque con Victoria Flores, actual titular de la cartera y exfuncionaria destacada de la gestión municipal.
Consultada sobre estas versiones, Basualdo asegura desconocer la propuesta y sostiene que mantuvo conversaciones claras para asumir en Diputados. Aun así, en el oficialismo reconocen que su perfil técnico y su experiencia en gestión ambiental la convierten en una figura lógica para un eventual cambio.
Si Flores volviera a la ciudad —como sugieren algunas hipótesis internas— se moverían varias piezas en simultáneo, con impacto tanto en el gabinete provincial como en la estructura municipal.
Siciliano, otra pieza en disputa
La tercera banca obtenida por el cordobesismo es la de Miguel Siciliano, que aparece mencionado en más escenarios que los propios escaños de Diputados. La posibilidad de su regreso a la Municipalidad —que circuló con fuerza la semana pasada— fue descartada. Pero ahora crece otra versión: un posible desembarco en un ministerio provincial.
Su nombre, que oscila entre el Congreso y el gabinete, refleja el nivel de fluidos reacomodos que evalúa Llaryora en la mitad de su gestión.
El radar de Llaryora: Aresca, Campana y los ministerios
Uno de los nombres que aparece como potencial reemplazo en caso de que haya un enroque masculino en Diputados es el de Ignacio García Aresca, intendente de San Francisco y dirigente de confianza del llaryorismo. Su vínculo con Diego “El Colorado” Santilli y sus puentes con el oficialismo nacional aumentan su valor político en esta coyuntura.
Pero esta opción abre otra discusión interna: ¿el reemplazo debería responder al mismo jefe político que deja la banca? En teoría sí, pero algunos sostienen que Llaryora podría imponer un movimiento más funcional a su estrategia general.
En paralelo, para la Agencia Córdoba Deportes también suena un nombre fuerte: Héctor “Pichi” Campana, referente natural del área. Su desembarco, sin embargo, dejaría una vacante sensible en la Municipalidad, lo que obligaría a un nuevo cambio en cadena.
Dellarossa y el 2026: un regreso al punto de partida
El futuro del ministro Pedro Dellarossa también está en evaluación. Su eventual candidatura a la intendencia de Marcos Juárez para 2026 lo obligaría a reposicionarse en su terruño político, hoy en manos de su sucesora, Sara Majorel. El problema: Majorel rompió con el PRO y pasó a militar para La Libertad Avanza, alterando por completo el esquema de alianzas y obligando a Dellarossa a recalcular su estrategia territorial.
Un peronismo en terapia: dudas, silencios y movimientos contenidos
Entre dudas sobre quiénes asumirán, rumores de cambios ministeriales, enroques en Diputados, idas y vueltas con figuras de peso y negociaciones silenciosas entre el schiarettismo y el llaryorismo, el PJ cordobés atraviesa una etapa de terapia política profunda.
El “todos al diván” que hoy vive el peronismo provincial no es solo una metáfora: es el síntoma de un espacio que se reconfigura, que analiza sus próximos dos años con cautela y que intenta no perder cohesión en medio de un escenario nacional volátil.
El 10 de diciembre será apenas el primer acto. Las verdaderas movidas, anticipan en el oficialismo, llegarán después.
