Córdoba necesita una fecha fija para las elecciones provinciales

Opinion por Miguel O. Nicolás

Como legislador provincial, estoy convencido de que Córdoba necesita, de una vez por todas, una fecha fija para las elecciones a gobernador, establecida por ley, fuera de toda especulación política y de cualquier tipo de conveniencia circunstancial del gobierno de turno.

Durante demasiados años, los cordobeses hemos sido testigos de cómo el oficialismo peronista ha utilizado el calendario electoral como una herramienta de manipulación política. Cambian las fechas según su conveniencia, adelantan o retrasan los comicios en función de encuestas, del clima nacional o de sus intereses partidarios. En definitiva, usan el poder institucional para sacar ventajas electorales, no para garantizar previsibilidad y transparencia.

Esas prácticas, que lamentablemente se volvieron costumbre bajo las gestiones de Schiaretti y Llaryora, deben terminar. Córdoba merece un sistema electoral serio, confiable y previsible, donde los ciudadanos y las fuerzas políticas conozcan de antemano cuándo van a votar, sin estar sujetos a los caprichos del Ejecutivo.

Por eso, junto con otros legisladores, estamos trabajando en la elaboración de un Proyecto de Ley que fije por norma una fecha única y permanente para las elecciones provinciales. Esta medida no solo brindará transparencia, sino que también permitirá ahorrar recursos públicos y evitar la fatiga electoral que sufren los ciudadanos cada vez que el gobierno decide separar los comicios para su propio beneficio.

Además, proponemos invitar a los municipios y comunas a adherirse a la misma fecha, con el objetivo de unificar los procesos electorales en toda la provincia. Esto significaría una importante reducción en los gastos, una mayor eficiencia administrativa y, sobre todo, un gesto de madurez institucional frente a la sociedad.

En el país, la fecha de las elecciones nacionales está claramente establecida por ley. No hay lugar para especulaciones ni estrategias de conveniencia. Córdoba debería seguir ese mismo camino, si realmente quiere consolidarse como una provincia moderna, institucionalmente seria y con reglas de juego claras.

La democracia no puede estar sujeta al calendario del poder. No se puede construir una provincia transparente si las reglas cambian cada vez que el gobierno siente que puede perder. Por eso, fijar por ley una fecha estable para las elecciones no es un tema menor: es una decisión de fondo, que fortalece la confianza de los ciudadanos en el sistema político y limita los abusos del poder.

Los cordobeses merecemos elegir a nuestros gobernantes en igualdad de condiciones, sin ventajas ni trampas, con una fecha fija, previsible y legítima. Ese es el camino hacia una democracia más madura, más limpia y más justa.

Miguel O. Nicolás
Legislador Provincial – Bloque UCR

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