“Todos unidos”: Alesandri selló su regreso al oficialismo y se suma al bloque de Llaryora en la Legislatura

El dirigente de Calamuchita, que había llegado por el kirchnerismo, oficializó su incorporación a Hacemos Unidos por Córdoba tras reunirse con el gobernador. Su retorno refuerza al peronismo provincial en medio de tensiones internas y reacomodamientos en el PJ cordobés.

El mapa político de la Legislatura Unicameral de Córdoba sumó un nuevo movimiento. Este miércoles, el legislador provincial Federico Alesandri oficializó su incorporación al bloque Hacemos Unidos por Córdoba (HUpC), tras un encuentro con el gobernador Martín Llaryora en el Centro Cívico. El dirigente del departamento Calamuchita, que había llegado a su banca en 2023 bajo el sello kirchnerista Creo en Córdoba, decidió dejar atrás su espacio unipersonal para integrarse nuevamente al oficialismo provincial.

La noticia fue confirmada por el presidente provisorio de la Legislatura, Facundo Torres, quien celebró el pase en redes sociales con un mensaje cargado de simbolismo:

“Me alegra profundamente que @falesandri se sume a nuestro @BloqueHUpC. Un amigo, un compañero y un dirigente que durante muchos años compartió este proyecto con su mirada y su sensibilidad. Siempre es una buena noticia cuando alguien vuelve a casa”, escribió Torres en X (ex Twitter).

Durante los casi dos años que lleva en la Unicameral, Alesandri se había destacado por su tono crítico hacia la gestión de Llaryora, especialmente en temas de seguridad y políticas sociales. Sin embargo, su acercamiento progresivo al núcleo del peronismo provincial en las últimas semanas fue marcando el terreno para un retorno que, según distintas fuentes, se venía gestando desde hace tiempo.


“Debemos ser parte de la solución y no del problema”

En la carta formal dirigida a la Presidencia de la Legislatura, Alesandri explicó las razones de su decisión, apelando al histórico discurso de unidad del justicialismo.

“En tiempos difíciles para los argentinos, es cuando más necesitamos estar unidos. El peronismo siempre supo que los problemas del pueblo se resuelven con trabajo, solidaridad y organización”, expresó el legislador.

Y agregó una frase que resume su nuevo posicionamiento político:

“Creo que debemos ser parte de la solución y no del problema, y esto se hace trabajando juntos, uniendo esfuerzos, dejando de lado diferencias para potenciar las coincidencias.”

En otro tramo, Alesandri destacó su relación personal con el gobernador:

“Con Martín Llaryora nos conocemos desde la militancia juvenil y es para mí una gran satisfacción poder reencontrarme con él y poner todo de mí para que Córdoba pueda resolver los problemas de su gente.”

El legislador pidió además que “se dicte el acto normativo necesario para que mi incorporación a dicha bancada se efectivice”, conforme al artículo 57 del Reglamento Interno de la Cámara.


Reacomodamientos y tensiones en el PJ cordobés

El encuentro en el Centro Cívico, donde también estuvieron el vicegobernador Manuel Calvo, el ministro de Comunicación Daniel Pastore y el presidente del bloque oficialista Miguel Siciliano, no fue una mera formalidad. Ocurre en un contexto de reacomodamientos internos en el peronismo provincial y con la mirada puesta en el equilibrio legislativo.

La llegada de Alesandri fortalece la mayoría del oficialismo, en un momento en que el bloque podría enfrentar una baja: el delasotista Bernardo Knipscheer analiza conformar su propio espacio, Defendamos Córdoba, en sintonía con el armado político de su esposa, la diputada nacional Natalia de la Sota, quien ya constituyó una bancada con ese nombre en el Congreso.

Desde el entorno llaryorista aseguran que la reincorporación de Alesandri tiene un peso político y simbólico considerable, no solo porque refuerza al bloque en lo numérico, sino porque representa el retorno de un dirigente con ADN delasotista al corazón del poder peronista cordobés.


Un gesto en clave política

El mensaje de “unidad” que acompaña la decisión de Alesandri trasciende el plano legislativo. En un escenario nacional marcado por la ofensiva libertaria y el desgaste del kirchnerismo, el peronismo cordobés busca mostrarse como una fuerza cohesionada, pragmática y con vocación de gestión.

El pase del dirigente de Calamuchita puede leerse también como un guiño político a Llaryora, quien busca consolidar un liderazgo amplio dentro del PJ provincial, capaz de contener a sectores dispersos y absorber figuras con peso territorial.

En ese sentido, el regreso de Alesandri no sólo suma una banca: reordena el tablero y envía una señal hacia dentro y fuera del peronismo cordobés. “Todos unidos”, escribió el legislador al comunicar su decisión. Una consigna que, en estos tiempos de fragmentación, suena tanto a deseo como a advertencia.

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