Milei convoca a los “dialoguistas”: quiénes estarán en la primera cumbre con gobernadores tras las elecciones

El presidente reúne en Casa Rosada a los mandatarios que firmaron el Pacto de Mayo y excluye a los gobernadores kirchneristas. Córdoba, Santa Fe y Mendoza, entre los invitados. Kicillof, Insfrán y Melella, fuera del encuentro.

A pocos días de consolidar su triunfo en las elecciones legislativas, el presidente Javier Milei dará este jueves un nuevo paso en su estrategia de consolidar poder político y territorial: convocó a un encuentro en la Casa Rosada con los gobernadores “dialoguistas”, es decir, aquellos que mantienen una relación pragmática con la Nación y que en julio del año pasado firmaron el Pacto de Mayo en Tucumán.

El cónclave, que se realizará en Balcarce 50, marca el primer cara a cara del presidente con los mandatarios provinciales tras los comicios. Según confirmaron fuentes oficiales, la convocatoria dejó fuera a los gobernadores identificados con el kirchnerismo, lo que refuerza la idea de una división política entre provincias aliadas, dialoguistas y opositoras cerradas.

Los excluidos del diálogo

Entre los ausentes se encuentran Axel Kicillof (Buenos Aires), Gildo Insfrán (Formosa), Ricardo Quintela (La Rioja), Gustavo Melella (Tierra del Fuego) y Sergio Ziliotto (La Pampa). Todos ellos fueron catalogados por el Gobierno nacional como parte del “núcleo duro kirchnerista”, y su exclusión fue interpretada como un mensaje político directo: la nueva etapa del gobierno libertario se apoyará en la gobernabilidad antes que en la confrontación partidaria, pero bajo sus propios términos.

“Los gobernadores que entienden la gravedad de la situación y acompañan las reformas son los que tienen las puertas abiertas”, deslizó un funcionario cercano a la Jefatura de Gabinete, en un tono que refuerza la línea de “premiar” la cooperación y aislar a los críticos.

Quiénes estarán sentados en la mesa

Entre los convocados, Milei reunió a un abanico que combina aliados explícitos, socios tácticos y gobernadores que, aunque no libertarios, mantienen un vínculo de negociación constante con el Ejecutivo.

En el primer grupo figuran los dirigentes más cercanos al oficialismo: Jorge Macri (Ciudad de Buenos Aires), Rogelio Frigerio (Entre Ríos), Leandro Zdero (Chaco) y Alfredo Cornejo (Mendoza), quienes jugaron activamente en favor de La Libertad Avanza durante la campaña.

También fueron invitados los integrantes del espacio Provincias Unidas, entre ellos Maximiliano Pullaro (Santa Fe), Martín Llaryora (Córdoba), Gustavo Valdés (Corrientes), Ignacio “Nacho” Torres (Chubut) y Carlos Sadir (Jujuy). Este grupo, que en 2024 buscó construir una alternativa federal intermedia entre Milei y el kirchnerismo, ahora se presenta como un bloque clave para la gobernabilidad en el Congreso y para la implementación del nuevo esquema fiscal que impulsa el Gobierno nacional.

Completan la nómina Rolando Figueroa (Neuquén), Claudio Poggi (San Luis), Alberto Weretilneck (Río Negro), Gustavo Sáenz (Salta) y Hugo Passalacqua (Misiones), mandatarios de origen diverso pero con posturas dialoguistas frente a la Casa Rosada.

Por el lado del peronismo, destacan dos presencias que confirman la heterogeneidad del bloque convocado: Osvaldo Jaldo (Tucumán) y Raúl Jalil (Catamarca), ambos vencedores en los comicios provinciales del domingo. También asistirá Gerardo Zamora (Santiago del Estero), referente del Frente Cívico santiagueño, quien históricamente ha mantenido un vínculo fluido con los distintos gobiernos nacionales.

Un tablero político reconfigurado

El encuentro será más que una foto institucional. En Balcarce 50 se pondrá en juego la capacidad del presidente de tejer alianzas federales sin ceder su narrativa de confrontación con “la casta”. Milei busca consolidar una liga de gobernadores afines, capaz de sostener la agenda de reformas que el oficialismo pretende acelerar en el Congreso tras el fortalecimiento electoral.

Para los gobernadores, la cita representa tanto una oportunidad como una advertencia. Por un lado, la chance de obtener interlocución directa en temas clave como la coparticipación, la obra pública o la distribución de subsidios; por otro, la confirmación de que el Gobierno excluirá a quienes no se alineen al nuevo orden político.

Córdoba y Santa Fe, claves en la nueva liga

La participación de Martín Llaryora y Maximiliano Pullaro es particularmente relevante. Ambos mandatarios, impulsores del fallido frente Provincias Unidas, aparecen ahora como figuras centrales del nuevo eje “dialoguista” que Milei busca consolidar. Córdoba y Santa Fe, motores productivos del país, son además piezas clave en la recomposición de la relación Nación-Provincias.

En ese sentido, el gesto político de Milei no es menor: el presidente apuesta a institucionalizar un bloque federal funcional al gobierno nacional, dejando fuera al kirchnerismo y privilegiando a quienes, aunque opositores en origen, muestran pragmatismo y voluntad de negociación.

El encuentro en la Casa Rosada no será sólo un acto de diálogo: será una demostración de fuerza y de selectividad política. Milei redefine las reglas del vínculo Nación-Provincias bajo un esquema de premios y castigos, donde el “diálogo” se transforma en una herramienta de alineamiento y legitimación.

Con la foto de los gobernadores “dialoguistas” en Balcarce 50, el presidente buscará enviar un mensaje claro al país y al Congreso: la gobernabilidad se negocia, pero se encuadra.

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