Guillermo Francos, tras las legislativas: Milei se consolida y el Gobierno prepara su ofensiva parlamentaria

El jefe de Gabinete, Guillermo Francos, se mostró eufórico tras el triunfo de La Libertad Avanza en las elecciones legislativas y dejó definiciones clave sobre el futuro político del Gobierno y su propio rol dentro del gabinete. Con un tono medido pero triunfal, el funcionario habló de “un resultado contundente y muy favorable al Gobierno” y destacó que el oficialismo entra a la segunda mitad de la gestión con una base parlamentaria “más sólida” para avanzar con su agenda legislativa.

“Nos pone en una posición diferente en números, tanto en Diputados como en Senadores. Podemos tratar los proyectos que queremos impulsar y eso nos deja más tranquilos”, señaló Francos, dejando entrever que el oficialismo planea capitalizar al máximo el respaldo electoral para acelerar el ritmo político.

El liderazgo de Milei y la campaña en primera persona

Francos no escatimó elogios al presidente Javier Milei, a quien atribuyó buena parte del resultado:

“Milei se puso la campaña al hombro en este último mes y medio y la gente le creyó. Le llega a la gente, se hace entender y eso es muy importante.”

El reconocimiento del jefe de Gabinete se da tras una campaña marcada por la hiperpresencia del Presidente en actos, redes y recorridas, donde el mensaje libertario logró mantener el pulso del descontento social, pero esta vez transformado en una reafirmación del rumbo. Francos subrayó que Milei, pese al tono combativo, tiene claro que el diálogo será inevitable:

“El presidente agradeció el respaldo, pero sabe que el diálogo y el consenso son fundamentales en esta nueva etapa para obtener las leyes que Argentina necesita.”

Sin cambios en el gabinete —por ahora—

Frente a los rumores sobre posibles reacomodamientos internos tras los comicios, Francos fue tajante:

“Nunca conversé con el presidente sobre cambios en el gabinete. Estoy en mi cargo y jamás me habló sobre otra función.”

De esa forma, el ministro coordinador intentó despejar las versiones que circulaban en la Casa Rosada sobre una eventual salida o traslado suyo hacia otra área estratégica del Gobierno.

Córdoba, el nuevo bastión libertario

Francos también aprovechó para destacar el desempeño de los candidatos libertarios en Córdoba, provincia donde Milei consolidó una base política sólida y simbólicamente poderosa.

“Felicito a nuestra lista de diputados, especialmente a Gonzalo Roca, que encabezó la campaña con pocos recursos y mucho esfuerzo.”

La mención no fue casual. Córdoba se transformó en una pieza clave del mapa libertario: el voto violeta arrasó en la capital y desplazó al cordobesismo, dejando al peronismo provincial frente a una crisis de identidad.

Lo que viene: consensos, acuerdos y el Senado como terreno decisivo

De cara al nuevo escenario, Francos aseguró que el oficialismo buscará acuerdos con los gobernadores para impulsar las leyes económicas pendientes y los proyectos que Milei considera estructurales.

“Vamos a conversar con ellos y con sus representantes para impulsar leyes que favorezcan el desarrollo”, afirmó, intentando instalar un tono más dialoguista tras meses de enfrentamientos con las provincias.

El jefe de Gabinete también valoró la irrupción de Provincias Unidas, el espacio aliado que busca convertirse en una tercera vía federal, aunque advirtió que “es un espacio muy nuevo” que todavía necesita consolidarse.

“No hay soberbia, todo lo contrario: con humildad buscaremos los acuerdos necesarios”, concluyó Francos, en un intento por transmitir moderación y madurez política luego de una elección que reconfiguró el tablero parlamentario.

Finalmente, el funcionario se tomó un momento para elogiar a Patricia Bullrich, quien asume un rol clave en el Senado:

“Es una dirigente inteligente, capaz y muy importante en el Congreso”, dijo, dejando entrever que el entendimiento entre el ala dura del PRO y el Gobierno libertario podría ser uno de los pilares de la gobernabilidad futura.

Un nuevo equilibrio de poder

Con un Milei fortalecido, un Congreso más permeable y una oposición fragmentada, el Gobierno se prepara para una nueva etapa: la de gobernar con mayorías relativas, pero sin excusas. Francos, desde la jefatura de Gabinete, encarna la misión de tender puentes en un oficialismo que oscila entre la confrontación y la búsqueda de acuerdos. La elección dejó claro que el país le dio al presidente una segunda oportunidad. La incógnita ahora es cómo la usará.

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