Schiaretti y Llaryora: hablan de unir al país, pero dividieron Córdoba en 19 listas

Opinion

Escucho a Schiaretti y Llaryora hablar de “unidad nacional”, de “consensos” y de “acuerdos federales” para unir a las provincias del país, y no puedo evitar recordar lo que hicieron en Córdoba: exactamente lo contrario. Mientras afuera se muestran como constructores de puentes, adentro se dedicaron a dinamitar toda posibilidad de unidad, operando para dividir a la oposición en 19 listas distintas durante las elecciones nacionales.

Esa fue, sin dudas, su verdadera estrategia política: fragmentar a quienes podían representar una alternativa, dispersar el voto opositor y asegurarse el resultado con un porcentaje menor, sin mayorías reales ni legitimidad política.

Afuera venden diálogo, pero en Córdoba practican el cálculo. Prometen unidad, pero acá sembraron división. Lo hicieron porque saben que, si los cordobeses votan con memoria, no tienen ninguna posibilidad de sostener este modelo agotado que nos dejó impuestazos, endeudamiento, inseguridad, servicios colapsados y salarios de pobreza para docentes, médicos, jubilados y empleados públicos.

No hay unidad posible cuando un gobierno lleva 25 años en el poder concentrando decisiones, silenciando la Legislatura, y gobernando con un Tribunal de Cuentas que ya no controla nada. No hay diálogo real cuando las voces opositoras son calladas y las instituciones funcionan al servicio del partido gobernante.

La hipocresía es evidente: en los medios nacionales Schiaretti se presenta como un hombre de equilibrio y gestión, mientras en Córdoba sostiene un esquema político que se basa en el control, la manipulación y el uso del Estado como herramienta electoral. Lo que llaman “modelo Córdoba” es, en realidad, una maquinaria que necesita dividir para sobrevivir.

La verdadera unidad no se construye con discursos, se demuestra con hechos. Y los hechos muestran que, lejos de unir, este gobierno trabaja para conservar poder fragmentando todo lo que se le opone.

Por eso, cuando escucho hablar de “unidad nacional”, solo puedo responder una cosa: basta de mentir. La unidad no se declama; se practica con respeto, con transparencia y con vocación democrática. Y eso es precisamente lo que le falta al peronismo cordobés que hoy intenta maquillar su desgaste detrás de una campaña nacional.

Miguel O. Nicolás
Legislador Provincial – Bloque UCR

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