En una réplica del operativo digital del 2023, el oficialismo reunió a ministros, directores, asesores y secretarios en el Club Germinar para una jornada de militancia digital obligatoria. La oposición denunció el uso de recursos públicos para la campaña de Provincias Unidas.

Con la cuenta regresiva rumbo a las urnas, el peronismo cordobés activó su “apretón final” de campaña con una maquinaria aceitada y disciplinada. En una muestra del poder de movilización del oficialismo, más de dos mil funcionarios de distintos niveles del Estado provincial y municipal fueron convocados este jueves al Club Germinar, en la zona sur de la ciudad de Córdoba, para participar de una jornada de militancia digital intensiva y obligatoria.
El operativo, coordinado por el PJ Capital bajo la conducción de Raúl La Cava, secretario de Políticas Sociales y Desarrollo Humano, consistió en cuatro horas de acción digital programada y supervisada: publicaciones simultáneas en redes sociales, mensajes coordinados a grupos de WhatsApp y llamadas personales a los contactos de agenda de cada funcionario.
El objetivo era claro: mover el algoritmo y fidelizar el voto a favor de Provincias Unidas, la alianza electoral que impulsa la lista encabezada por Juan Schiaretti.
“A la una, a las dos y a las tres: todos subimos”
La dinámica del operativo no dejó lugar a la improvisación. “A la una, a las dos y a las tres: ahora subimos todos en simultáneo en nuestras cuentas de X la foto de Juan con las propuestas. Después, iniciamos ronda de llamados personales”, ordenó el dirigente justicialista a cargo de uno de los tantos grupos que se organizaron para la acción.
Cada grupo contaba con unos 20 funcionarios, y la consigna era clara: disciplina, constancia y compromiso.
El mensaje que recibieron los convocados no daba margen para dudas: “Se requiere que cada uno lleve papel, lapicera y el cargador eléctrico de cada celular”, decía el WhatsApp que circuló desde el día anterior. Sin distinción de jerarquías, participaron ministros, directores, secretarios y asesores, incluso aquellos con un perfil más técnico que político.
La estrategia del “cañón digital”
El esquema replicó una metodología que ya le dio resultados al oficialismo. En 2023, durante la campaña municipal que consagró a Daniel Passerini como intendente, el peronismo montó un “call center” similar en la cancha de Instituto, con un despliegue que muchos dentro del PJ aún recuerdan como el punto de inflexión de aquella elección.
Esta vez, el operativo se activó en el tramo más sensible de la campaña: las últimas 72 horas antes de la votación. La apuesta es reforzar la presencia digital y territorial para retener el voto justicialista, captar indecisos y contrarrestar el empuje libertario de La Libertad Avanza, sin perder de vista el desafío interno que representa la candidatura de Natalia de la Sota.
Según fuentes del propio oficialismo, cada funcionario debía contactar al menos a 40 personas de su entorno directo. Los mensajes iban desde recordatorios para consultar el padrón electoral, hasta persuasiones explícitas para votar a Schiaretti. “Es momento de hablar con cada uno, convencer, escuchar y acompañar”, fue la instrucción general.
Críticas y denuncias opositoras
Como era previsible, el despliegue no tardó en generar polémica. Desde temprano, dirigentes de la oposición denunciaron el uso de recursos públicos y personal estatal para la campaña del oficialismo.
La presidenta del bloque de concejales de la UCR, Elisa Caffaratti, fue tajante:
“Ministros, Secretarios, Directores… todos al servicio de Juan. Usan los recursos públicos y los canales institucionales para hacer campaña. ¿Alguien puede avisarle al Gobierno de Córdoba y a la Municipalidad que el Estado es para gestionar, no para militar? Pagarles para hacer campaña es un robo”.
En el mismo sentido se expresó el concejal Sergio Piguillem, quien acusó al PJ de “atropellar derechos laborales” y de “humillar a los trabajadores precarizados obligándolos a hacer campaña para Schiaretti y compañía”.
“Vergüenza, bronca, indignación. La mala política que hace décadas gobierna Córdoba. ¡Peleemos contra los señores feudales!”, lanzó el radical.
Desde el entorno oficialista, en cambio, minimizaron las críticas y defendieron la jornada como un “encuentro político voluntario” dentro del marco de las actividades partidarias.
La recta final: todo a la cancha
Hacia el final de la jornada, cerca de las 19, el operativo recibió la visita del intendente Daniel Passerini, la senadora Alejandra Vigo y varios de los candidatos de la lista oficialista, en una clara señal de respaldo al despliegue digital.
Hoy, el oficialismo coronará su estrategia con una capacitación masiva de 3.500 fiscales en la Plaza de la Música, en lo que será el último gran acto antes del cierre de campaña.
La expectativa dentro del peronismo es alta: sienten que, pese al contexto económico adverso y al desgaste de la gestión, tienen chances reales de imponerse en una elección de medio término, algo que no ocurría desde hace años.
El PJ cordobés, acostumbrado a jugar con estructura, músculo y territorio, apuesta una vez más a la sincronización perfecta entre militancia, aparato y comunicación digital. En tiempos donde el voto se disputa tanto en las redes como en las urnas, el justicialismo provincial eligió militar el algoritmo como si fuera una plaza pública.
