El acercamiento de Soledad Carrizo a los libertarios desató una tormenta en la UCR cordobesa

La foto de la diputada radical junto a Patricia Bullrich y candidatos de La Libertad Avanza encendió la interna. En el mestrismo hablan de “golpe bajo”, mientras en el entorno de Carrizo admiten diferencias con el espacio y anticipan nuevos alineamientos.

El delicado equilibrio interno de la Unión Cívica Radical (UCR) de Córdoba volvió a sacudirse tras una imagen que circuló en redes y grupos partidarios: la diputada nacional Soledad Carrizo posando junto a Patricia Bullrich, ministra de Seguridad y figura aliada de La Libertad Avanza. La foto, tomada el domingo por la noche en el hotel Quinto Centenario durante la visita de Bullrich a la provincia, incluyó también a los candidatos libertarios Gabriel Bornoroni y Gonzalo Roca, y fue interpretada como un gesto político que cruzó una línea dentro del convulsionado radicalismo provincial.

“Ya no nos extraña nada”, se escuchó en el entorno del mestrismo, sector que impulsa la candidatura de Ramón Mestre para la Cámara de Diputados y que sintió el gesto de Carrizo como una provocación en plena recta final de campaña. La tensión no es nueva, pero el momento elegido –a solo días de las elecciones del 26 de octubre– agudizó las diferencias.

“Fue solo un saludo”, pero la foto pesó

Desde el entorno de Carrizo intentaron bajar el tono a la controversia. “En realidad, fue un café con Bullrich”, explicaron a Alfil, medio que dio a conocer los detalles del encuentro. “En 2023 Soledad trabajó en la campaña de Patricia, tienen una muy buena relación. Se acercó a saludar y después se sumó más gente. Ella incluso frenó cuando propusieron la foto con Bornoroni y Roca”, agregaron.

La diputada, oriunda de Deán Funes, ha tenido vínculos previos con el espacio bullrichista, aunque sus movimientos más recientes generaron lecturas políticas cruzadas. No es la primera vez que los libertarios buscan un acercamiento con ella: hace unos meses hubo un intento de sumarla al esquema cordobés de La Libertad Avanza, aunque Carrizo no respondió a esa invitación.

Malestar en el mestrismo y sospechas de “salida negociada”

El gesto, sin embargo, irritó profundamente al sector mestrista, que ve cómo la estructura radical se desdibuja entre divisiones y fugas. Carrizo formó parte en el pasado del armado político de Mestre, y su distancia actual se percibe como una deserción en un momento clave.

“Nosotros no podemos quedar detrás del 4% que va a sacar Mestre ni estar esperando qué va a hacer Rodrigo (De Loredo)”, resumió un colaborador cercano a la diputada, en alusión a la escasa expectativa electoral del exintendente y la indefinición del referente de Evolución Radical.

De hecho, Carrizo no participó de la recorrida de Bullrich por el Mercado Norte ni fue invitada al reciente acto radical en su ciudad natal, lo que para su entorno evidencia un “destrato” interno. “Ni siquiera la llamaron para el acto en Deán Funes”, reprochan.

El futuro de Carrizo: ¿rumbo al Gobierno nacional?

En paralelo, dentro del radicalismo cordobés circulan versiones sobre el futuro político de Carrizo. Según fuentes del entorno mestrista, la diputada ya tendría asegurada su continuidad dentro del Gobierno nacional tras finalizar su mandato en diciembre. “No saben qué cargo, pero un lugar en el Gobierno tiene”, deslizó un dirigente radical que mantiene diálogo con varios sectores.

Desde Buenos Aires, otros radicales con despacho en el Congreso confirmaron esa posibilidad: “Carrizo está en el radar, fue sondeada. Aunque todavía no definieron dónde”. Según esas mismas fuentes, el vínculo con los libertarios no proviene del mismo canal político que conecta a Rodrigo de Loredo con el oficialismo. “Mientras a ella la respaldan los Menem, De Loredo, si termina en el Gobierno, será por Santiago Caputo”, explicaron.

Una UCR al borde del quiebre

El episodio vuelve a poner en evidencia el profundo proceso de fragmentación que atraviesa la UCR cordobesa. Los vínculos entre radicales y libertarios, la indefinición del rol de De Loredo frente al Gobierno de Javier Milei y las dificultades del mestrismo para sostener un armado competitivo prefiguran un reordenamiento inminente del mapa interno.

La foto de Carrizo con Bullrich, Bornoroni y Roca no fue solo un gesto circunstancial: simboliza la disputa por el futuro del radicalismo cordobés y el avance del mileísmo sobre los cuadros tradicionales. Un avance que, gane o pierda en las urnas el próximo domingo, promete dejar heridas difíciles de cerrar.

Deja un comentario