Este lunes 20 de octubre, el Auditorio del Concejo Deliberante de la Ciudad de Córdoba fue escenario de una tarde profundamente emotiva, enmarcada en el Mes de las Personas Mayores. Bajo la iniciativa y el compromiso incansable de la Concejal Fabiana Gutiérrez, se presentó la obra teatral “Frida y Diego, una pincelada de amor”, una pieza que no solo celebró el arte, sino que también rindió homenaje al rol fundamental que ocupan las personas mayores en nuestra sociedad.

Un evento que dejó huella
Con la calidez que caracteriza cada actividad impulsada por la concejal, la jornada comenzó con una locución amorosa y música de fondo que invitaba a conectar con el alma del encuentro: el reconocimiento, la valoración y la dignificación de quienes tanto han aportado a la historia viva de nuestras comunidades.
La obra, a cargo de la compañía Porto.Team y bajo la dirección de Eduardo R. Heredia, recorrió en cuatro actos la historia apasionada de Frida Kahlo y Diego Rivera. Interpretada por Heredia, Silvia Martínez y Vilma Lancioni, la puesta no solo deslumbró desde lo artístico, sino que emocionó con un mensaje profundo sobre el amor, la lucha y la resiliencia. Fue una metáfora perfecta de lo que representa llegar a la adultez mayor: una vida llena de historias que merecen ser escuchadas y celebradas.
Autoridades y comunidad presentes
El evento contó con la presencia del Viceintendente Dr. Javier Pretto, concejales, autoridades municipales, y representantes de diversas instituciones que trabajan con personas mayores.
Entre ellas, se hicieron presentes los centros de jubilados de barrios Ameghino Sud, Los Granados, Barrio Comercial y Barrio Providencia Salud, además del CENMA Coronel Olmedo (Anexo Yapeyú), y varios centros vecinales, quienes llegaron con entusiasmo para disfrutar de una jornada pensada exclusivamente para ellos.
Arte, reconocimiento y emociones
Previo a la función, la soprano lírica Emilse de la Salette Yrizarre cautivó a los presentes con su voz, en un gesto más de amor y entrega hacia el público mayor. Al finalizar la obra, se entregaron distinciones en forma de Beneplácito del Concejo Deliberante a sus protagonistas, por su valioso aporte a la cultura.
Más allá del telón, lo que se vivió fue una manifestación profunda de respeto hacia quienes muchas veces quedan invisibilizados en las políticas públicas: los adultos mayores. Y es allí donde Fabiana Gutiérrez vuelve a levantar su voz con firmeza, coherencia y sensibilidad.
La lucha de Fabiana por una vejez digna
No es casual que esta intervención artística llegue luego de múltiples acciones concretas impulsadas por la concejal. Desde la creación del Consejo del Adulto Mayor en el ámbito municipal —una ordenanza que ella misma coautora—, hasta las reiteradas denuncias sobre la brecha entre los ingresos previsionales y la canasta real de necesidades de las personas mayores.
Los datos son alarmantes: el 73% de los adultos mayores es considerado pobre según HelpAge International, y se necesitan tres jubilaciones mínimas para cubrir la canasta básica que realmente consume una persona mayor, estimada en más de $1.200.000 por la Defensoría de la Tercera Edad. Sin embargo, más del 60% de los jubilados cobra solo el haber mínimo.
A esto se suma la dificultad para acceder a medicamentos —ya que el PAMI ha recortado coberturas del 100%— y la imposibilidad de costear servicios de cuidado, donde una plaza en un geriátrico privado puede superar los $3 millones mensuales.
Un abrazo en forma de política
Lejos de quedarse en el reclamo, Fabiana elige accionar. Elige tender puentes entre el arte y la política, entre el Estado y quienes lo necesitan. Elige mirar a los ojos a cada abuela, a cada abuelo, y decirles: “su vida importa”.
Actividades como la del lunes no son solo eventos culturales. Son gestos de memoria, de reparación y de amor. Son política en su forma más humana.
Una invitación a sumarse
La concejal adelantó que continuará impulsando propuestas para mejorar la calidad de vida de las personas mayores, no solo desde el discurso, sino desde acciones concretas, como esta intervención artística que quedará grabada en el corazón de quienes la vivieron.
Porque, como expresó en su discurso:
“Si hoy llegamos a ellos con acciones concretas, podrán tener una vejez digna, en paz y feliz.”

