En el Día del Camino, el gobernador encabezó en Oliva un multitudinario encuentro con más de 1.100 representantes del agro y los Consorcios Camineros. Ratificó la continuidad del modelo público-privado que sostiene más de 57 mil kilómetros de red vial rural y pidió eliminar las retenciones al campo.

En una jornada marcada por la reivindicación del trabajo conjunto entre el Estado provincial y el sector productivo, el gobernador Martín Llaryora encabezó este lunes en la ciudad de Oliva el encuentro por el Día del Camino, que reunió a más de 1.100 representantes del agro y de los Consorcios Camineros. El evento sirvió como escenario para reafirmar el compromiso del Gobierno de Córdoba con la infraestructura rural, considerada por el mandatario como la base del desarrollo provincial.
“Sin infraestructura no hay progreso ni desarrollo posible. Cada camino que se construye o se mantiene es una oportunidad para seguir produciendo y creciendo”, expresó Llaryora durante su discurso, en el que defendió el modelo de gestión asociada que Córdoba viene consolidando desde 2019.
El “modelo cordobés” de caminos rurales
El gobernador puso en valor la continuidad del esquema impulsado junto a las entidades de la Mesa de Enlace a través del Fideicomiso para el Desarrollo Agropecuario (FDA), que destina el 98% del impuesto inmobiliario rural a obras y programas de infraestructura productiva. Este sistema, único en el país, combina recursos públicos y participación privada para sostener y ampliar una red de más de 57 mil kilómetros de caminos rurales.
Llaryora destacó además el reequipamiento de los consorcios camineros, un plan que demandará 15.000 millones de pesos de inversión provincial y permitirá renovar maquinarias y fortalecer la capacidad operativa de las entidades.
“El programa de reequipamiento de flota de los consorcios camineros es un orgullo cordobés”, afirmó el mandatario.
El encuentro sirvió también para reiterar una bandera política del cordobesismo frente al Gobierno nacional:
“Sigamos peleando para que las retenciones sean cero, pero mientras tanto Córdoba no va a dejar de producir ni de tener los mejores caminos”, lanzó Llaryora, en una clara alusión al impacto de las políticas tributarias nacionales sobre el campo.
La ley que consolidó el esquema público-privado
La Ley de Caminos Rurales, aprobada en 2024 con amplio consenso político y sectorial, fue presentada como un hito en la consolidación de este modelo. La norma incrementó el pago por conservación por kilómetro, otorgó previsibilidad financiera a los consorcios y ratificó la autogestión como principio de funcionamiento.
Durante los años 2024 y 2025, los consorcios ejecutaron 274 obras, mantienen 207 en marcha y proyectan más de 100 nuevas intervenciones para 2026, con una inversión total que supera los 20.000 millones de pesos. Las obras incluyen enripiados, alteos, drenajes y conservación de suelos, claves para sostener la conectividad y la producción en el interior provincial.
El sistema se compone de 19 Consorcios Regionales y 285 Consorcios Camineros, integrados por productores rurales que trabajan ad honorem, bajo un esquema basado en la solidaridad, la transparencia y el compromiso productivo.
Voces del sector: “Un modelo que escucha y gestiona desde el territorio”
El ministro de Bioagroindustria, Sergio Busso, subrayó el valor de la articulación institucional:
“El diálogo permanente con los productores y las entidades del sector permitió fortalecer un sistema único en el país, que vincula infraestructura con producción”.
Por su parte, el intendente de Oliva, Octavio Ibarra, destacó la articulación entre Provincia, municipios y el campo, mientras que el dirigente ruralista Gabriel De Rademaker Respeto valoró el clima de concertación alcanzado en Córdoba:
“Podemos proponer y construir políticas públicas porque tenemos gobiernos que escuchan y trabajan junto a los productores”.
Finalmente, el presidente de la Asociación de Consorcios Camineros, Juan Fabri, sostuvo que el programa de reequipamiento iniciado en 2024 “demostró la capacidad de multiplicar recursos y gestionar con eficiencia desde el territorio”.
Un mensaje político en clave productiva
El discurso de Llaryora en Oliva no solo celebró una política pública provincial, sino que también buscó marcar diferencias con la gestión nacional. En medio de un contexto de tensiones fiscales y reclamos del interior productivo, el gobernador posicionó el modelo cordobés como una alternativa de desarrollo sustentable basada en la cooperación.
Con una frase que resonó entre los presentes, Llaryora cerró el acto reafirmando la esencia del “cordobesismo productivo”:
“Córdoba no se queja, trabaja. Y donde hay un camino, hay futuro”.
