El fin de semana trajo consigo un nuevo capítulo en la compleja trama política nacional: el presidente Javier Milei y el expresidente Mauricio Macri retomaron el contacto, una señal que reaviva las versiones sobre un posible gobierno de coalición después de octubre. En este escenario, el nombre del diputado radical Rodrigo de Loredo vuelve a sonar como potencial figura para integrarse al Gabinete nacional.

Rumores con sustento
Desde el entorno del jefe del bloque radical en la Cámara de Diputados no niegan la circulación de esos rumores. Por el contrario, admiten que el eco en los medios nacionales no es casual. “El rumor existe, está instalado. Algo se conversa en el Gobierno, aunque a Rodrigo no le llegó nada concreto”, explicó una fuente del deloredismo.
Otra voz con llegada frecuente al legislador sostuvo que la versión cobró fuerza nuevamente, pero que De Loredo aguardará el desenlace del vínculo Milei-Macri antes de dar cualquier paso. “Él solo no va. Si existe una coalición que incluya a gobernadores radicales y un espacio real para la UCR, está dispuesto a conversar”, subrayó un correligionario.
Entre la cautela y las críticas
En recientes entrevistas, De Loredo dejó entrever su escepticismo respecto del oficialismo. Lo calificó como un gobierno “raro”, que “no se portó bien con los aliados”. Un reproche sutil que también trasladó al armado de listas en Córdoba, cuestionando la candidatura de Gonzalo Roca, impulsada por Luis Juez y Gabriel Bornoroni.
El dirigente cordobés, sin embargo, mantiene diálogo frecuente con Santiago Caputo, uno de los asesores más influyentes de Milei, en contraposición al ala dura representada por Karina Milei. Sabe, además, que un eventual buen resultado electoral del oficialismo consolidará la supremacía de la hermana del Presidente, relegando a sectores más proclives al entendimiento.
Factores externos y resistencias internas
En paralelo, fuentes tanto de Buenos Aires como de Córdoba confirmaron que Estados Unidos presiona por un esquema de coalición más amplio. No obstante, en los despachos de Balcarce 50 predomina la idea de preservar los principales ministerios en manos libertarias y, en la medida de lo posible, con “puros”. Incluso circula la versión de una eventual fusión entre Seguridad y Defensa, hoy en manos de Patricia Bullrich y Luis Petri.
Bullrich tendría asegurada una banca en el Senado y Petri su lugar en Diputados, lo que abriría el juego para redefinir estructuras ministeriales. Allí, la incógnita es si las ofertas hacia dirigentes como De Loredo serán de rango ministerial o apenas secretarías, un factor clave para medir el costo político de una eventual aceptación.
El contraste con Juez
Mientras tanto, Luis Juez insiste en que no planea sumarse al Gobierno porque está “enfocado en Córdoba”. Una definición que, según interpretan en el entorno de De Loredo, no necesariamente impide que el líder del Frente Cívico termine influyendo en las designaciones nacionales a través de dirigentes de su confianza.
A la espera de octubre
El futuro inmediato dependerá de dos variables: el resultado electoral del oficialismo en octubre y la capacidad de Milei y Macri de avanzar en un acuerdo sólido. De Loredo, en este tablero, se muestra cauto pero expectante. Consciente de que un eventual llamado no será por mérito personal, sino en el marco de una coalición que redefina el mapa de poder en la Argentina después de diciembre.
