El campo, el punto en común entre De Loredo y Mestre

La fallida quita de retenciones abrió un frente inesperado en el radicalismo cordobés

La política argentina volvió a tener al campo como epicentro de la polémica. La decisión del Gobierno nacional de suspender las retenciones a las exportaciones de granos, una medida que duró menos de tres días, encendió la crítica unánime del arco político cordobés. Paradójicamente, el episodio unió en el mismo diagnóstico a dos dirigentes radicales enfrentados entre sí: Rodrigo de Loredo y Ramón Mestre.

El anuncio inicial había generado expectativas de alivio en el sector agropecuario, pero el resultado fue diametralmente opuesto. Con un cupo limitado de 7.000 millones de dólares, rápidamente absorbido en un 80% por apenas seis grandes exportadoras —entre ellas Bunge, Cargill y Dreyfus—, los pequeños y medianos productores quedaron fuera del beneficio. Apenas alcanzado el monto previsto, el Gobierno decidió volver atrás y restableció la presión impositiva: 26% de retenciones para la soja y 9,5% para el trigo y el maíz.

La política, al acecho

En Córdoba, provincia históricamente marcada por la tensión con las retenciones, la medida fue leída como una oportunidad política. Javier Milei terminó ofreciendo en bandeja un escenario propicio para que la oposición saliera a marcar la cancha.

Rodrigo de Loredo, jefe del bloque radical en Diputados, apeló a un antecedente de 2018 para pedir la aplicación de la Ley 26.351, que protege a los productores frente a la especulación de los acopiadores de granos. “Ese antecedente prueba que la ley se puede aplicar y frenar la especulación de exportadores como Bunge, Cargill o Dreyfus, que inscribieron ventas al exterior con retención 0 en 48 horas, sin tener los granos, y se hicieron con todo el beneficio”, señaló en un video publicado en redes sociales.

El exintendente de Córdoba y actual candidato a diputado, Ramón Mestre, también salió al cruce. Con tono más económico que jurídico, apuntó directamente contra la lógica de la medida: “El Gobierno acordó con los exportadores y los productores vuelven a perder. En la práctica, el productor se ilusiona con recibir más, pero esa diferencia queda en manos de las exportadoras. Es un embudo que transfiere recursos del productor a los grandes jugadores bajo la fachada de una reducción de retenciones”, advirtió.

Coincidencias en la crítica

Aunque enfrentados en la interna radical, De Loredo y Mestre coincidieron en el mismo diagnóstico: la medida fue un beneficio fugaz para un puñado de exportadoras y dejó al margen al corazón productivo del interior. Mestre, incluso, fue más allá y vinculó la iniciativa con una lógica de “populismo monetario” similar a la que —según dijo— habían practicado gobiernos anteriores.

“Argentina necesita reglas claras, políticas previsibles y un Banco Central independiente. Así es imposible crecer”, concluyó el exintendente.

El trasfondo

La “retención cero” no solo duró menos que un suspiro: en vez de generar alivio, potenció el malestar del campo y brindó a la oposición un insumo de primera línea. Córdoba, con su peso agroexportador y su historial de disputas en torno a las retenciones, volvió a ser el termómetro político.

Lo llamativo es que, en este caso, dos dirigentes radicales que compiten en el mismo espacio encontraron un punto de unión: criticar una medida que, lejos de resolver tensiones, las profundizó.

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