El gobernador de Córdoba, Martín Llaryora, no dejó pasar desapercibido el resultado de las elecciones en la provincia de Buenos Aires y lo interpretó como un mensaje político directo hacia la Casa Rosada. Según el mandatario, los bonaerenses expresaron en las urnas un reclamo de mayor gestión y menos confrontación, con una agenda que priorice la producción, el trabajo y la seguridad.

“Los bonaerenses, como el resto de los argentinos, quieren soluciones reales. Sin gestión, no hay futuro. La gente pide seguridad, paz y que las familias puedan llegar a fin de mes. Eso no se logra con discursos de confrontación”, afirmó Llaryora, marcando distancia del estilo que predomina en el Gobierno nacional.
El dirigente cordobés, uno de los impulsores del espacio Provincias Unidas, volvió a poner sobre la mesa el rol del interior productivo en el debate nacional. “Desde nuestras provincias tenemos mucho para decir y mucho para hacer. El camino es con producción, trabajo y sentido común”, sostuvo, apuntando a la necesidad de articular políticas que fortalezcan las economías regionales y reduzcan la brecha con el área metropolitana.
Para Llaryora, lo ocurrido en Buenos Aires se suma a un proceso que ya se viene observando en las elecciones provinciales de los últimos meses: un electorado cansado de promesas y con una demanda creciente de resultados concretos. “El mensaje de las urnas es claro: menos discursos y más soluciones. Los sueños de los argentinos están ahí, y la política debe estar a la altura de hacerlos realidad”, concluyó.
Con este posicionamiento, el gobernador de Córdoba refuerza su perfil como referente opositor con anclaje federal, dispuesto a marcar agenda frente a un Gobierno nacional que atraviesa tensiones políticas y económicas. Su interpretación de la votación bonaerense no solo apunta a la gestión de la Casa Rosada, sino también a consolidar su lugar en el tablero político hacia 2027.
