El senador nacional por Córdoba, Luis Juez, rompió el silencio luego de las duras acusaciones del tuitero libertario Daniel Parisini, conocido como “Gordo Dan”, quien lo señaló de “usar a su hija para hacer política” tras votar en contra del veto presidencial a la ley de emergencia en discapacidad. Visiblemente afectado, el legislador pidió que se ponga fin a los agravios y defendió la legitimidad de su planteo: “Cuando hablo de Milagros es para darle visibilidad a un tema que ha sido absolutamente invisible, manoseado y destrozado por la política. Lo digo con dolor de padre, no de dirigente político”.

Un reclamo desde lo personal, no desde la política
Juez subrayó que su hija no recibe pensiones estatales y que su familia puede sostenerla económicamente, pero advirtió que su exposición busca visibilizar la realidad de miles de familias que no cuentan con los mismos recursos. “Si yo me callara la boca, esos cientos de miles de criaturas con discapacidad que no tienen quién los represente no tendrían una sola voz para hacerse escuchar. Mi hija no le sale un mango al Estado”, recalcó.
El senador también hizo referencia al dolor que le provocaron las agresiones en redes sociales y pidió respeto: “No me ofendan, no me ofendan a mi hija. Es injusto lo que están diciendo. Dejen de agraviar a alguien que no se puede defender”.
Gestos desde el oficialismo
Pese a la polémica, Juez destacó haber recibido gestos de respaldo incluso desde el propio oficialismo. Contó que el jefe de Gabinete, Guillermo Francos, lo llamó para pedirle disculpas y reveló una conversación con Karina Milei: “Me dijo ‘mirá Luis, nosotros no pensamos así, no sostenemos esas ideas y te quiero pedir perdón’”.
Asimismo, valoró la actitud del presidente Javier Milei, a quien definió como un amigo personal: “Yo soy amigo del Presidente, no necesito nada de él, nunca le he pedido nada. Pero para defenderlo lo hago desde la verdad, no desde la falta de respeto. Lo que me marcó de él fue la empatía que mostró con mi hija Milagros”.
“Así no se defiende la libertad”
Lejos de querer escalar la controversia, el legislador cordobés buscó bajar el tono de la discusión: “No quiero polemizar porque no quiero que nadie utilice el dolor que estamos viviendo como familia para lastimar a un gobierno al que quiero y defiendo. Pero defiendo desde la verdad, no desde la falta de consideración”. Y lanzó una advertencia a la militancia digital libertaria: “Así no se defiende la libertad, no se defiende la libertad ofendiendo, agraviando, insultando”.
Solidaridad política en Córdoba
El episodio no pasó inadvertido en el escenario político provincial. Este viernes, el gobernador Martín Llaryora expresó públicamente su solidaridad con Juez y su familia, en la misma línea que lo había hecho días atrás el ministro de Seguridad, Juan Pablo Quinteros. Ambos remarcaron la necesidad de preservar el respeto en la discusión pública y de no involucrar a familiares en la arena política.
