En el marco del Coloquio de la Unión Industrial de Córdoba, el gobernador Martín Llaryora combinó anuncios económicos con un duro reclamo político hacia el Gobierno nacional. Minutos después de la exposición del jefe de Gabinete, Guillermo Francos, el mandatario cordobés tomó la palabra y defendió con firmeza la centralidad de la producción en la economía, al tiempo que lanzó un nuevo régimen de promoción impositiva destinado a las pymes industriales.

Un beneficio para el 95% de las pymes cordobesas
Llaryora anunció que enviará a la Legislatura provincial un proyecto para crear un régimen simplificado de promoción industrial. La iniciativa establece que las industrias con facturación anual de hasta 3.200 millones de pesos quedarán exentas del pago de Ingresos Brutos. Según detalló, la medida alcanzará a más del 95% de las pymes del sector en Córdoba, uno de los motores productivos de la provincia.
“Defender la industria argentina es defender la capacidad de que el país cuente con dólares”, enfatizó el gobernador, subrayando la necesidad de consolidar un esquema productivo que fortalezca las exportaciones y el empleo.
Reclamos a la Nación: obras, fondos y ajuste
El anuncio, sin embargo, no estuvo aislado de un tono político desafiante. Llaryora cuestionó el esquema de distribución de recursos por parte de la Casa Rosada y denunció que el peso del ajuste recayó con mayor dureza sobre las provincias que sobre la Nación.
“No se puede seguir cobrando el impuesto a los combustibles sin poner la parte que obliga la ley en la infraestructura”, advirtió, en alusión a la falta de obras viales. Y enumeró recortes que debieron ser absorbidos por la administración provincial: “El incentivo docente no lo mandan más, los cubrimos nosotros; subsidios al transporte tampoco los mandan más; medicamentos tampoco los mandan más. Por eso el ajuste de las provincias fue más grande que el ajuste nacional”.
La agenda energética y los biocombustibles
El mandatario cordobés también volvió a insistir en la necesidad de aprobar una nueva Ley de Biocombustibles, un tema clave para la matriz productiva y energética de Córdoba. “Me sumo al trabajo en conjunto y a la posibilidad de industrializar cada vez más el campo, y en el reclamo constante de una ley tan importante para nosotros como es la de biocombustibles”, expresó.
Un discurso con doble objetivo
La intervención de Llaryora tuvo un doble impacto: por un lado, buscó enviar un mensaje de respaldo al empresariado cordobés, ofreciendo alivio fiscal a un sector que viene golpeado por la caída del consumo y los costos crecientes. Por otro, marcó distancia con el Gobierno de Javier Milei, en particular con Guillermo Francos, que había intentado llevar un mensaje de armonía institucional ante los industriales.
Con este movimiento, el gobernador se posiciona como uno de los referentes provinciales más críticos frente a la gestión nacional, combinando gestión con confrontación política en un escenario donde Córdoba busca mantener su autonomía productiva y financiera.
