Luis Juez marca distancia de Milei y pone la mira en el 2027: “Esta no era nuestra elección”

El senador cordobés Luis Juez comienza a despegarse del Gobierno nacional y deja entrever que su horizonte político ya no está en la inminente elección legislativa de octubre, sino en la pelea mayor: la gobernación de Córdoba en 2027.

En los últimos días, Juez encadenó tres votos en el Senado que significaron un fuerte mensaje hacia la Casa Rosada: rechazó los decretos impulsados por Federico Sturzenegger, defendió el financiamiento del Hospital Garrahan y acompañó los recursos para las universidades. Tres gestos que golpearon directamente en el corazón del discurso libertario y que sorprendieron a propios y extraños, sobre todo tras el reciente acuerdo de su espacio con La Libertad Avanza.

Córdoba primero

El gesto fue celebrado puertas adentro. “El Luis clavó los tacos”, resumieron sus seguidores en Córdoba, convencidos de que el Frente Cívico no podía alinearse a ciegas con las decisiones del oficialismo nacional. Aunque públicamente mantienen que seguirán colaborando para que Javier Milei logre un buen resultado en la provincia, en la práctica la mirada del juecismo ya está puesta en el calendario de 2027.

“El objetivo es ganar Córdoba. Sabíamos que esta no era nuestra elección”, deslizó un dirigente de su mesa chica. En ese esquema, la ecuación es clara: con Rodrigo de Loredo fuera de juego y con un oficialismo nacional que carece de figuras de peso en la provincia, el escenario de aquí a tres años se reduce a dos nombres: Martín Llaryora y Luis Juez.

El radicalismo, un aliado posible

El otro dato político que emerge es el vínculo con la UCR. Tras el quiebre interno que dejó debilitado a De Loredo y las proyecciones de un resultado “catastrófico” para Ramón Mestre, en el juecismo se entusiasman con reflotar un acuerdo con el radicalismo. “Vamos a encontrarnos con un radicalismo que quiere volver a ser competitivo y que necesita un socio fuerte para enfrentar al peronismo”, apuntan.

De esa manera, Juez busca rearmar un frente opositor con base provincial, sin hipotecar sus votos en el Congreso en nombre de la obediencia al Ejecutivo. “Estamos a disposición de Bornoroni para la campaña y queremos que el Presidente tenga cinco diputados por Córdoba, pero Juez no iba a votar en contra de la discapacidad, de la salud pública, de la educación gratuita y de instituciones como el INTA o Vialidad”, aclararon en su entorno, dejando en evidencia que la autonomía pesa más que la alineación automática.

El 2027 en el horizonte

En el Frente Cívico lo dicen sin rodeos: todo lo que ocurre ahora es apenas un paso previo hacia la verdadera contienda, prevista para marzo o abril de 2027, cuando Córdoba elija gobernador. Allí visualizan un mano a mano con Martín Llaryora. “Hoy el único opositor real en pie es Juez. La Libertad Avanza no tiene candidato competitivo. Aunque Gonzalo Roca gane en octubre, no es un nombre pensado para disputar la gobernación”, remarcan.

El mensaje parece claro: mientras Milei busca consolidar su poder en el Congreso, Juez ya juega otra partida. Y lo hace con un objetivo definido: ser el próximo gobernador de Córdoba.

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