En una jornada cargada de expectativas y tensión política, la Cámara de Diputados debatirá hoy la posibilidad de revertir los vetos presidenciales impulsados por Javier Milei. Para lograrlo, la oposición necesita mayorías agravadas de dos tercios de los legisladores presentes en el recinto, un número difícil de alcanzar, pero que no resulta del todo imposible en un escenario de alta fragmentación política.

El Gobierno ya movió fichas para blindar a su bancada y evitar derrotas parlamentarias que afectarían directamente a su plan de ajuste. Desde la Casa Rosada hablan de levantar una barrera de “héroes” contra lo que definen como una “amenaza fiscal”, mientras la oposición afina estrategias con un moderado optimismo.
El rol decisivo de la UCR
El radicalismo aparece como árbitro central de la discusión. Hasta ahora, la UCR ha sido un aliado clave del oficialismo en varias votaciones, pero las tensiones internas tras el cierre de listas dejaron un tendal de heridos en el partido, con Rodrigo de Loredo a la cabeza. En este nuevo tablero, los diputados radicales tendrán la llave para inclinar la balanza a favor del Gobierno o de la oposición.
En la previa, distintos bloques opositores —Unión por la Patria, Encuentro Federal, Democracia para Siempre y la Coalición Cívica— realizaron una reunión por Zoom para coordinar apoyos y proyectar resultados. Según trascendió, las sensaciones varían dependiendo del veto en cuestión.
Veto por veto: escenarios dispares
- Moratoria jubilatoria: la oposición reconoce que es casi imposible alcanzar los dos tercios. En la votación del 4 de junio, la UCR se manifestó en contra y los radicales díscolos se abstuvieron, lo que dificulta cualquier cambio de tendencia.
- Ley de emergencia en Discapacidad: aquí el panorama es más favorable para los opositores. En aquella media sanción, el radicalismo votó a favor, lo que garantiza una base sólida para superar la barrera de los dos tercios y voltear el veto presidencial.
- Emergencia en Bahía Blanca y zonas inundadas: se descuenta que habrá mayoría para rechazar el veto, dado que existe consenso amplio entre los bloques opositores.
- Incremento excepcional de haberes jubilatorios (7,2%): este punto se perfila como el más incierto. La UCR se abstuvo en junio y ahora la oposición apuesta a que, al menos una parte del bloque, acompañe para alcanzar la mayoría necesaria.
La pulseada política detrás de los números
Más allá de los cálculos parlamentarios, la sesión de hoy expone la fragilidad de los acuerdos que sostienen al oficialismo en la Cámara baja. La relación con la UCR se volvió más inestable tras las disputas por las candidaturas y la falta de un alineamiento homogéneo entre sus diputados.
Para Milei, cada veto es una defensa de su programa económico frente a lo que considera gastos insostenibles. Para la oposición, en cambio, la estrategia presidencial encarna un ajuste insensible que desconoce la urgencia social en sectores vulnerables, desde jubilados hasta personas con discapacidad.
La disputa de esta tarde, en definitiva, pondrá en juego algo más que números: será un test de fuerza política entre un oficialismo que intenta sostener su narrativa de austeridad y una oposición que busca marcar límites a un modelo económico que, a su juicio, profundiza desigualdades.
