En una sesión que marca un antes y un después para la política de transporte en la capital provincial, el Concejo Deliberante aprobó la ordenanza que regula y habilita el funcionamiento de aplicaciones de movilidad como Uber y Cabify. El bloque de la Unión Cívica Radical (UCR) respaldó la iniciativa, señalando que se trataba de una deuda pendiente con la ciudadanía y un paso imprescindible para modernizar el sistema.

“Era imprescindible dar un marco legal claro a las apps de movilidad. No podíamos seguir dejando a choferes y usuarios en un limbo jurídico que generaba desprotección y ponía freno a la innovación”, sostuvieron los ediles radicales, remarcando que la medida no sólo otorga previsibilidad, sino que abre la puerta a mayor seguridad y competencia.
Reglas claras y fin de privilegios
La normativa establece condiciones básicas para operar: seguros obligatorios, verificación de antecedentes, controles técnicos de los vehículos y la eliminación de privilegios monopólicos que históricamente beneficiaron a un sector reducido del transporte. Según el bloque de la UCR, estos requisitos buscan equilibrar las condiciones y mejorar la experiencia tanto para los conductores como para los usuarios.
No obstante, los concejales admitieron reparos. Entre ellos, la antigüedad exigida para los vehículos y ciertos controles considerados excesivos. “Sabemos que no es la ordenanza perfecta, pero era urgente dar un marco legal. Sin esta norma, las apps seguirían operando en la ilegalidad, sin reglas claras ni seguridad jurídica para quienes trabajan ni para los usuarios”, justificaron.
Choque con el oficialismo por el cupo
Uno de los puntos más tensos del debate fue la propuesta oficialista de imponer un cupo fijo de licencias para conductores de plataformas. El bloque radical se opuso tajantemente, argumentando que esa limitación sería “posiblemente inconstitucional” y atentaría contra la generación de empleo y la libre oferta. “Ahora la decisión queda en manos del Ejecutivo, y dejamos clara nuestra postura: estamos en contra de cualquier restricción de este tipo”, enfatizaron.
Un sistema en crisis y la promesa de modernización
El diagnóstico del bloque opositor sobre el transporte en Córdoba es contundente: “Desde hace años el sistema está detonado y nadie ponía sobre la mesa las verdaderas necesidades de los vecinos que se tienen que mover de un lugar a otro”. Para los radicales, la aprobación de esta ordenanza es una señal de apertura hacia un modelo más moderno, inclusivo y ajustado a las demandas de la ciudadanía.
En un contexto donde los reclamos por la falta de opciones y la baja calidad del transporte público se multiplican, la legalización de las plataformas de movilidad se presenta como una medida que, al menos en el discurso, busca equilibrar el derecho a trabajar, la innovación tecnológica y la necesidad urgente de mejorar la conectividad urbana.
