El presidente del Comité Provincial de la Unión Cívica Radical (UCR), Marcos Ferrer, lanzó una definición que sacude las aguas internas del centenario partido: considera que Rodrigo de Loredo, incluso en una eventual alianza con La Libertad Avanza (LLA), representa mejor a los radicales que la lista liderada por Ramón Mestre. En una entrevista, Ferrer aseguró que la postura del exintendente capitalino, férreo opositor a acordar con el oficialismo nacional, “solo expresa a una minoría” y advirtió que “es peligroso ir solos en unas elecciones que parecen polarizarse”.

Una interna frustrada y la proclamación cuestionada
La UCR cordobesa atraviesa una de sus crisis más profundas de las últimas décadas. Tras la decisión de suspender las elecciones internas —respaldada por dos tercios de los congresales partidarios y avalada por la mayoría de intendentes, legisladores e instituciones internas—, la justicia federal intervino y convocó a una interna en plazos que, según Ferrer, eran “materialmente imposibles de cumplir”.
En ese contexto, la lista encabezada por Mestre fue proclamada por la Junta Electoral partidaria luego de la renuncia de la lista oficialista que integraban Ferrer y De Loredo. Sin embargo, el titular de la UCR advirtió que esta proclamación “no representa la voluntad mayoritaria” y que debe presentarse formalmente ante la justicia antes del 17 de agosto.
La soledad como riesgo político
Para Ferrer, el escenario político nacional obliga a repensar la estrategia electoral:
“La política actual se basa en frentes. Ir solos en un contexto polarizado, con Milei por un lado y un exgobernador respaldado por la provincia por otro, nos dejaría aislados y en desventaja”.
El dirigente fue tajante al descartar un apoyo personal a la lista de Mestre, aunque evitó cerrar la puerta a un eventual frente encabezado por De Loredo, incluso con LLA:
“Creo que Rodrigo representa mejor los valores del radicalismo y podría integrarse a un frente que busque un Estado más eficiente sin renunciar a nuestras convicciones”.
Un partido sin conducción nacional unificada
Ferrer reconoció que la fragmentación radical no es exclusiva de Córdoba:
“La UCR perdió hace tiempo un liderazgo nacional unificado. Los gobernadores buscan sobrevivir políticamente según las realidades de sus provincias. En Córdoba, LLA obtuvo el 75% de los votos, lo que demuestra que muchos radicales ya votaron por ellos”.
Para el titular del Comité Provincial, la supervivencia política requiere “pragmatismo con identidad” y una gestión que exprese los valores radicales, mencionando como ejemplo sus programas educativos y de inclusión en Río Tercero.
Reconstrucción en medio de la tormenta
Más allá de la disputa electoral, Ferrer describió un panorama crítico en lo institucional:
“Encontré un partido quebrado, con la cuenta bancaria bloqueada y la Casa Radical cerrada. Estamos trabajando para destrabar cuentas, resolver juicios y recuperar la infraestructura”.
Asumiendo parte de la responsabilidad por la crisis, remarcó que su compromiso es “trabajar hacia 2027 para construir un radicalismo competitivo” y sostuvo que esta situación, aunque difícil, es “parte de un proceso de reconfiguración, no de extinción”.
