El presidente participó de un programa en streaming donde reivindicó su gestión, se proyectó a una reelección y cargó contra el kirchnerismo, al que tildó de “secta” y acusó de ser responsable del endeudamiento histórico del país.

En una nueva demostración de que la campaña permanente es parte de su estilo de gobierno, el presidente Javier Milei volvió a lanzar definiciones políticas de alto voltaje durante una entrevista este jueves en Neura, el canal de streaming de Alejandro Fantino. Acompañado por su equipo económico, el jefe de Estado no solo defendió su plan de ajuste y dolarización, sino que anticipó con seguridad: “En 2027, seré reelegido”.
Las declaraciones tuvieron lugar en un contexto de creciente tensión política, con el oficialismo preparando el terreno electoral a más de dos años de los próximos comicios. Lejos de adoptar un tono institucional, Milei optó por redoblar su retórica de confrontación, centrando sus críticas en el kirchnerismo, espacio al que calificó sin matices como una “secta con el cerebro lavado”.
“No importa el dato que les des, para ellos está mal”, dijo el mandatario en referencia al electorado opositor, a quienes responsabilizó de instalar discursos tergiversados sobre la gestión libertaria.
El Presidente también dedicó parte de la entrevista a refutar las críticas sobre el endeudamiento durante su mandato. En un tono provocador, aseguró: “Dicen que este gobierno se endeuda… Las pelotas se endeuda. Cuando asumimos, la deuda era de 500 mil millones de dólares. De esa deuda, 60 mil millones son de Macri, y los otros 300 mil millones de los kukas. Ellos son los más endeudadores de la historia”.
La cifra, que incluye distintos tramos y tipos de deuda —externa, en pesos, con organismos multilaterales y con acreedores privados—, fue usada por Milei para reforzar el argumento de que la “herencia recibida” justifica el ajuste en curso y las dificultades económicas que atraviesan millones de argentinos.
Además, el mandatario dejó entrever que su gestión actual es solo la primera etapa de un proyecto más largo: “La segunda parte viene en 2027”, deslizó, dando por hecho un triunfo electoral que, hasta ahora, está más en el terreno de las especulaciones que en la realidad política.
Con ese mensaje, Milei no solo se autoerige como figura central del oficialismo para las presidenciales futuras, sino que también empieza a moldear el escenario de una eventual continuidad, en momentos en que su popularidad atraviesa altibajos y su gobierno enfrenta desafíos estructurales sin resolverse.
El uso del streaming como plataforma para emitir definiciones políticas también deja ver una estrategia clara: evitar los medios tradicionales y consolidar una narrativa directa con su núcleo duro de seguidores. Fantino, conocido por su estilo relajado y cómplice con el entrevistado, fue el anfitrión ideal para que Milei pudiera explayarse sin interrupciones ni contrapuntos incómodos.
En definitiva, mientras la oposición reorganiza sus piezas y el contexto económico sigue siendo incierto, el Presidente ya juega fuerte a 2027. Con un discurso polarizante, Milei reafirma que su método no será la moderación, sino la confrontación permanente, aún a costa de seguir ampliando la grieta. Un estilo que le dio rédito en campaña, pero cuyo desgaste en el ejercicio del poder todavía está por medirse.
