Interna feroz en la oposición cordobesa: la UCR y el juecismo blindaron a Milei y desactivaron la ofensiva del PJ

La Legislatura de Córdoba fue escenario de una jugada política que dejó al descubierto las fracturas en la oposición y frustró la intención del peronismo de golpear al gobierno nacional por los dichos de Guillermo Francos. El radicalismo alineado con De Loredo y el Frente Cívico de Luis Juez decidieron no acompañar un proyecto que cuestionaba al Jefe de Gabinete nacional, en una movida que expuso las tensiones internas de Juntos por el Cambio y dejó al PJ sin su blanco predilecto.

En una sesión cargada de tensión política y especulación estratégica, la oposición cambiemista de Córdoba —representada por la UCR referenciada en Rodrigo de Loredo y el juecismo— logró frenar el tratamiento del proyecto impulsado por los alfonsinistas Dante Rossi y Sebastián Peralta, que buscaba repudiar las declaraciones de Guillermo Francos contra el aumento de las jubilaciones mínimas dispuesto por el gobernador Martín Llaryora.

La iniciativa, que requería una mayoría especial de dos tercios para ser tratada sobre tablas, fue apoyada por el peronismo, pero no consiguió los votos necesarios ante el repliegue de las bancadas radical y del Frente Cívico. La decisión generó fuertes pases de factura, expuso la áspera interna de la UCR y evidenció cómo la disputa por el posicionamiento frente al gobierno de Javier Milei atraviesa a toda la oposición.

Una jugada estratégica con doble efecto

Desde el oficialismo provincial no dudaron en leer la jugada opositora como un intento deliberado de blindar al gobierno libertario de una crítica institucional contundente. Según fuentes del PJ, la negativa radical y juecista permitió evitar que el Frente Cívico y la UCR quedaran expuestos en un debate que pondría a prueba sus contradicciones en torno a Milei y la política previsional del gobierno provincial.

La paradoja es que si el proyecto se hubiese habilitado para el debate, la oposición halcón tenía la posibilidad de criticar abiertamente la política jubilatoria del peronismo cordobés. Pero primó la necesidad de evitar que el foco se corriera hacia el repudio a Francos, lo cual habría dejado en una posición incómoda a los sectores que buscan tender puentes con La Libertad Avanza.

«Ellos nunca nos dan el sobre tablas a nuestros proyectos, ¿por qué deberíamos dárselo nosotros?», lanzó un legislador opositor, en lo que fue una muestra clara de cómo las cuentas pendientes entre oficialismo y oposición se saldan, incluso, a costa de objetivos comunes.

La interna radical al rojo vivo

Pero más allá de la estrategia parlamentaria, lo que quedó en evidencia fue el grado de ebullición interna que vive la UCR. La embestida de Dante Rossi contra Francos y Milei se transformó rápidamente en un ataque frontal contra De Loredo, a quien acusa de entregarse a una alianza oportunista con el oficialismo nacional, dejando de lado los principios históricos del radicalismo.

«No vale de ninguna manera tirar por la borda los valores y la ideología para defender a un gobierno que incumple con los jubilados», disparó Rossi en el recinto. La frase, que parecía dirigida a Milei, también apuntaba directamente al líder de su propio espacio político. El cruce no terminó allí: incluso hubo enfrentamientos fuera de micrófono entre Rossi y el legislador Miguel Nicolás, en lo que fue una nueva muestra del clima enrarecido dentro del centenario partido.

Los peronistas, por su parte, no ocultaron su satisfacción. El discurso del «radical sin peluca» fue celebrado con aplausos desde la bancada oficialista, que aprovechó para destacar las contradicciones de sus adversarios. Para el PJ, la escena fue un regalo inesperado: mientras sus críticas a Milei eran desactivadas, el espectáculo lo daba una oposición dividida y en guerra consigo misma.

La sombra de la alianza con Milei

La posibilidad de una alianza entre sectores del radicalismo cordobés y La Libertad Avanza sigue generando fricciones. La figura de De Loredo, con aspiraciones electorales y guiños al espacio libertario, incomoda a quienes dentro del radicalismo aún sostienen una posición crítica frente al gobierno nacional. Rossi, en ese marco, emergió como la voz disidente que no está dispuesto a «fingir demencia» para encajar en un armado electoral a cualquier costo.

«Con total crueldad quieren que los jubilados cordobeses cobren lo mismo que los nacionales», lanzó el legislador, en una frase que sintetizó su repudio a la visión del gobierno libertario sobre el rol del Estado y la protección social. Su intervención fue el único momento en que se escucharon críticas a Milei dentro de un recinto donde, paradójicamente, se debatía la conveniencia o no de rechazar las palabras de su ministro coordinador.

Un peronismo con iniciativa, pero sin eco

En paralelo, el oficialismo intentó avanzar con otro proyecto que tampoco prosperó: una moción del legislador Juan Blangino para repudiar las declaraciones del candidato a embajador de EE.UU., Peter Lamelas, por considerarlas injerencistas. Nuevamente, la oposición cambiemista evitó dar los votos necesarios para habilitar el debate.

Así, en una misma sesión, el PJ vio frustrados sus intentos de fijar posición institucional sobre dos temas sensibles. Pero a cambio, se llevó un trofeo simbólico: la exposición pública de una oposición fragmentada, contradictoria y más preocupada por sus internas que por marcar una agenda común frente al oficialismo nacional.


La Legislatura cordobesa volvió a ser reflejo de las tensiones que atraviesan al sistema político argentino: oficialismos que avanzan con dificultades, oposiciones atrapadas en sus propias fracturas, y un poder nacional que, aun desde la distancia, condiciona todos los movimientos. Mientras el PJ busca reposicionarse como defensor del modelo previsional provincial, la oposición sigue atrapada entre la conveniencia de aliarse con Milei y el riesgo de traicionar su identidad histórica. Una disputa que, lejos de resolverse, promete seguir escalando en el camino hacia octubre.

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