El exgobernador Juan Schiaretti y dirigentes de Hacemos Unidos por Córdoba rechazaron con dureza el regreso a las alícuotas originales en los derechos de exportación para soja y maíz. Apuntan contra el Gobierno nacional por «asfixiar» al sector productivo.

En medio del creciente malestar entre los productores agropecuarios por la decisión del Gobierno nacional de restablecer las retenciones originales a la soja y al maíz, el exgobernador de Córdoba, Juan Schiaretti, alzó la voz y calificó la medida como un retroceso que atenta directamente contra el desarrollo productivo del país. “Hay que sacarle la pata de encima al campo, y eso es eliminar las retenciones en vez de subirlas”, expresó en su cuenta de X (ex Twitter), marcando un claro distanciamiento del rumbo económico adoptado por Javier Milei.
El regreso de las retenciones a sus niveles anteriores, luego de una baja transitoria aplicada por el Ejecutivo libertario, desató una fuerte reacción en el interior productivo. Desde Córdoba, históricamente enfrentada a los modelos de gobierno que aplican una alta presión impositiva sobre el agro, el rechazo fue unánime.
“El Gobierno nacional debe dejar de castigar a quienes producen, debe dejar de asfixiar a nuestros productores agropecuarios”, expresó el legislador Miguel Siciliano, también a través de X. Y agregó con énfasis: “Desde el interior productivo de nuestra patria gritamos: Argentina crecerá con el campo, nunca sin el campo, y mucho menos en contra del campo”.
Córdoba como contramodelo
Tanto Schiaretti como Siciliano destacaron que Córdoba ha elegido un camino distinto al del Gobierno nacional. “Los cordobeses tomamos otro camino”, aseguró el legislador. “Eliminamos al 100% los Ingresos Brutos a la producción, suprimimos el Impuesto a la Mera Compra y destinamos el 98% de la recaudación del Impuesto Inmobiliario Rural a obras y servicios para el campo”, remarcó, trazando una diferencia nítida con las políticas que impulsa la Casa Rosada.
La administración cordobesa insiste en su modelo de incentivo a la producción, donde —según argumentan— se aliviana la carga fiscal y se fomenta la inversión en infraestructura para sostener al sector agropecuario, uno de los principales motores de la economía provincial.
Críticas a Milei por «saquear» al interior
El tono del mensaje de Siciliano también deja en evidencia la creciente tensión entre los referentes del cordobesismo y el gobierno libertario. “Subir las retenciones es seguir saqueando a provincias productivas como Córdoba y es volver a ponerle un freno al campo”, denunció. A su vez, pidió que el Ejecutivo nacional escuche a voces como la del gobernador Martín Llaryora, quien también ha reclamado políticas diferenciales para el interior productivo.
Siciliano reforzó la postura de su espacio político recordando la histórica confrontación con el kirchnerismo en defensa del campo: “Lo hicimos con el gobierno kirchnerista y hoy lo seguimos haciendo: defendemos a nuestros productores”.
Un frente cordobés en defensa del agro
Con estas declaraciones, tanto Schiaretti como los dirigentes actuales de Hacemos Unidos por Córdoba consolidan una postura que históricamente ha unido a los sectores políticos de la provincia: la defensa férrea del campo frente a las políticas centralistas de la Nación. No es solo una reivindicación económica, sino también simbólica y política, que apela a una identidad cordobesa ligada al esfuerzo productivo y a la autonomía frente a Buenos Aires.
La vuelta a las alícuotas originales en soja y maíz no solo tendrá impacto económico, sino también político: podría reactivar tensiones entre Nación y provincias y volver a encender el debate sobre el federalismo fiscal y el rol estratégico del agro en la recuperación del país.
En este contexto, el mensaje de Córdoba es claro: “El campo no es el problema. Es parte esencial de la solución”. Y, como recordó Schiaretti, no se trata de “subir” ni de “reducir por un tiempo”: se trata de eliminar las retenciones de una vez por todas.
