El mes de junio comenzó con una nueva ola de aumentos en Córdoba que vuelve a golpear a trabajadores, jubilados y familias que ya no llegan a fin de mes. Mientras el Gobierno nacional intenta mostrar una baja en la inflación, los incrementos siguen sin dar respiro y en la provincia los servicios básicos se encarecen cada vez más.

Transporte, otra vez más caro
El boleto del transporte urbano subió de $1200 a $1580. Es el quinto aumento desde que asumió el intendente Daniel Passerini. Desde el municipio justifican la suba como una “readecuación”, pero lo cierto es que cada vez más personas tienen que caminar o buscar otras opciones porque no pueden pagar el colectivo todos los días.
Combustibles: suba silenciosa pero constante
Desde el domingo, cargar nafta o gasoil cuesta un 1% más. El aumento responde a impuestos actualizados por el Gobierno nacional. Aunque parezca poco, estos incrementos se suman mes a mes y terminan afectando todo: desde el transporte de mercaderías hasta el precio en góndola.
Prepagas y alquileres también suben
Las cuotas de la medicina prepaga aumentan hasta un 2,8% en junio. Y quienes alquilan con contratos alcanzados por el índice del Banco Central verán un ajuste del 80,6%. En un contexto de ingresos congelados, sostener un alquiler o pagar la salud se vuelve un desafío cada vez más grande.
El agua, otro servicio más caro
El Ersep aprobó un aumento del 12,3% en la tarifa de Aguas Cordobesas. Este ajuste se suma a la larga lista de servicios que suben sin parar.
Un escenario asfixiante
En Córdoba, el panorama es claro: cada mes cuesta más vivir. Mientras los salarios siguen perdiendo contra la inflación, las tarifas siguen subiendo. La sensación en la calle es que nadie escucha y que el ajuste lo sigue pagando el que menos tiene. ¿Hasta cuándo se puede resistir?
