En medio de un clima de tensión política creciente, la Legislatura de Córdoba se prepara para una sesión especial este miércoles con un objetivo claro: pronunciarse institucionalmente contra la decisión del gobierno nacional de restablecer las retenciones a las exportaciones agropecuarias. Sin embargo, el aparente consenso en el reclamo hacia Javier Milei se ve empañado por una fuerte disputa interna entre el oficialismo provincial del PJ y los bloques opositores de Juntos por el Cambio (JxC), quienes acusan al gobernador Martín Llaryora de aplicar una presión fiscal asfixiante sobre el campo cordobés.

Un “No a las retenciones” que esconde una disputa mayor
La convocatoria, impulsada por el brazo legislativo del peronismo cordobés, apunta a rechazar la decisión del gobierno nacional de restablecer desde julio las alícuotas para la soja, el maíz, el girasol, el sorgo y sus subproductos. La medida, anunciada en enero por la gestión libertaria y luego suspendida por cuestiones fiscales, generó fuerte malestar en el sector agropecuario y en buena parte del arco político de Córdoba.
“La consigna es clara: basta de saquear a Córdoba y al corazón productivo del país”, sentenció el jefe del bloque del PJ, Miguel Siciliano, quien buscará que la Unicameral apruebe una declaración de rechazo al giro del gobierno de Javier Milei en materia de derechos de exportación.
La sesión se da en un contexto de creciente malestar del campo, que se expresó con firmeza durante la reunión de la Comisión de Agricultura y Ganadería. Allí, dirigentes agropecuarios de la Federación Agraria, Coninagro, Sociedad Rural y la Bolsa de Cereales de Córdoba, reclamaron apoyo político unánime para frenar lo que consideran una nueva avanzada contra la producción.
Juntos por el Cambio mete el dedo en la llaga: el «impuestazo» cordobés
Pero el foco de la discusión se desvió rápidamente. Mientras el oficialismo pretendía mantener la mira puesta en la Casa Rosada, los legisladores cambiemistas pusieron en la mira la política impositiva de Llaryora. “La UCR va a acompañar el reclamo a la Nación, pero también exigimos un gesto del gobernador: que baje los impuestos en Córdoba”, disparó el radical Matías Gvozdenovich.
El contrapunto se agravó con las intervenciones de los legisladores del Frente Cívico y el sector deloredista, quienes denunciaron el “show” político del PJ al impulsar una declaración ya votada en abril, y aprovecharon para amplificar el reclamo contra los aumentos de impuestos provinciales implementados este año.
Alejandra Ferrero, otra de las voces opositoras, fue contundente: “A este show del cordobesismo le sumamos otro grito: no al impuestazo provincial”. Y recordó que la Unicameral ya se había pronunciado unánimemente contra las retenciones semanas atrás.
Un cruce caliente con el campo en el medio
El encuentro en comisión dejó en evidencia el fuego cruzado. Cuando el radical Gustavo Bottasso sugirió que no todo el campo está representado por las cúpulas de la Mesa de Enlace, se encendieron las alarmas entre los ruralistas y se profundizó el malestar. Varios de los presentes, como Laura Passerini (Bolsa de Cereales) y Agustín Pizzichini (Federación Agraria), advirtieron que también hay una “crisis de representación política” y pidieron menos chicanas y más soluciones concretas.
Ante el tono agrio del debate, Siciliano pidió disculpas públicamente a los dirigentes agropecuarios, lo que generó aún más enojo en la oposición. “El oficialismo busca silenciar el debate sobre los impuestos provinciales escudándose en un reclamo legítimo al gobierno nacional”, retrucó el juecista Walter Nostrala.
Dos posturas para una misma sesión
Mientras el PJ y sus aliados se encaminan a aprobar su proyecto que exige la eliminación total de las retenciones, la oposición llevará al recinto un despacho alternativo con dos exigencias claras: que Nación prorrogue la suspensión de las retenciones durante todo el 2025 y que la Provincia retrotraiga los aumentos impositivos aplicados este año.
El radicalismo, el juecismo y otros sectores opositores se alinearon en este planteo dual: sí al reclamo a Milei, pero también sí a un alivio fiscal en Córdoba. “No se puede pedir sacrificios en Buenos Aires y seguir exprimiendo a los cordobeses en casa”, resumió el deloredista Carignano.
Desde el oficialismo, la respuesta fue contundente. Siciliano calificó de “error garrafal” el intento de mezclar “temas locales” con una discusión de política nacional. “No se puede discutir el sistema tributario cordobés si no se discute el sistema tributario nacional”, argumentó.
El telón de fondo: la promesa incumplida de Milei
La discusión legislativa tiene como telón de fondo el incumplimiento de la promesa de Javier Milei de eliminar las retenciones. En enero, el gobierno libertario había anunciado una baja progresiva de las alícuotas, pero a mediados de mayo, el ministro de Economía, Luis Caputo, admitió que no será posible sostenerla. “Pedimos paciencia al campo”, dijo, generando una nueva ola de enojo en el sector.
Córdoba, una de las provincias más productivas del país y símbolo del “interior que produce”, vuelve a levantar la voz. Pero esta vez, lo hace dividida: unida en el rechazo a las políticas del gobierno nacional, pero fracturada por las propias tensiones internas que genera el modelo impositivo del cordobesismo.
