La Juventud Radical vuelve a las bases: Más de 200 porciones de locro en una olla popular solidaria

En el marco del Día de la Patria, la Juventud Radical del Comité Capital organizó una significativa jornada de solidaridad y compromiso social: una olla popular de locro que brindó más de 200 porciones gratuitas a trabajadores, jubilados, personas en situación de calle y vecinos que se acercaron a la explanada de la Casa Radical.

Con las puertas abiertas de par en par, el histórico edificio del radicalismo cordobés fue escenario de una iniciativa que va mucho más allá de una acción asistencial: fue una expresión concreta de un sector de la política que busca reconectar con la sociedad desde abajo, desde el barrio y la necesidad cotidiana. “Queremos que la Casa Radical vuelva a ser un lugar al que el pueblo sienta propio”, expresaron jóvenes militantes durante la jornada.

La actividad se dio en un contexto de creciente crisis económica y exclusión social, donde miles de cordobeses encuentran dificultades para acceder a lo más básico: un plato de comida caliente. Frente a esto, la Juventud Radical apuesta por acciones concretas que acerquen al centenario partido a la realidad de los sectores más golpeados.

“El radicalismo nació para estar al lado del pueblo, y es hora de volver a esas raíces. No se puede pensar la política sin compromiso social”, señaló uno de los organizadores, quien también anticipó que la intención es replicar esta olla popular todas las semanas, como parte de una política sostenida de presencia territorial.

La imagen de la Casa Radical, tradicional bastión político, con su explanada convertida en comedor comunitario y sus jóvenes militantes sirviendo locro, transmite un mensaje poderoso: el radicalismo no quiere ser sólo una maquinaria electoral, sino un espacio vivo, activo, presente.

En medio de una escena política donde muchas dirigencias parecen estar alejadas de las necesidades urgentes de la sociedad, estas acciones de base representan una señal distinta. “Mientras otros se encierran a discutir candidaturas, nosotros abrimos las puertas para cocinar, para escuchar, para acompañar”, agregaron desde la Juventud Radical.

La acción no pasó desapercibida entre los vecinos del centro cordobés, que no sólo se acercaron a recibir su porción de locro, sino también a conversar, compartir un mate y agradecer el gesto. Para muchos, fue una jornada de encuentro y contención. Para la juventud militante, un paso más hacia la reconstrucción de un radicalismo con sensibilidad social.

El compromiso es claro: transformar la solidaridad en un hábito político, en una práctica militante que no se limite a fechas patrias o actos formales. Las ollas populares semanales que proponen son una herramienta tanto de asistencia como de reconstrucción del lazo entre política y comunidad.

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