Rodrigo De Loredo descarta sumarse a LLA pero llama a construir un frente antijusticialista

En el marco del AmCham Summit 2025, organizado por la Cámara de Comercio de Estados Unidos en el Centro de Convenciones de Buenos Aires, el diputado nacional y jefe del bloque de la UCR, Rodrigo De Loredo, protagonizó un discurso de alto voltaje político donde dejó definiciones clave sobre el escenario nacional, el rol del radicalismo, la corrupción y el rumbo económico del Gobierno.

Llamado a un frente “antijusticialista” sin sumarse a LLA

De Loredo fue categórico al descartar una eventual incorporación a La Libertad Avanza, el espacio que lidera el presidente Javier Milei. Si bien rechazó una alianza directa, propuso la construcción de un frente antijusticialista como respuesta al estado actual del sistema político argentino. Según el cordobés, este frente debería evitar convertirse en una alianza o coalición tradicional, permitiendo que cada fuerza mantenga su identidad y diferencias internas: «La idea no es un cogobierno, sino una forma de ordenar el sistema político desde la oposición», aseguró.

No obstante, el propio diputado reconoció que los tiempos políticos son apremiantes y que ya “no hay tiempo de armarlo antes de octubre”, dejando entrever que ese proyecto tendría sentido estratégico hacia 2027.

Diferencias culturales e institucionales con el oficialismo

Pese a su respaldo parcial al rumbo económico del Ejecutivo, De Loredo se distanció en términos más profundos: “Tenemos diferencias institucionales y culturales con LLA”, sentenció. Y añadió una definición que sorprendió por su reverso ideológico: “Paradójicamente, ellos son más conservadores y nosotros más liberales”.

Este contrapunto no fue menor, considerando que La Libertad Avanza ha intentado atraer figuras de la oposición tradicional bajo el argumento de la urgencia económica. En ese marco, el diputado reafirmó su lugar dentro del radicalismo y rechazó cualquier intento de cooptación por parte del oficialismo.

Corrupción y transparencia: una deuda pendiente

Uno de los momentos más enfáticos del panel compartido con el diputado del PRO, Cristian Ritondo, fue cuando De Loredo se refirió al debate sobre la corrupción y la transparencia institucional. Mostró especial preocupación por la reiterada frustración en la aprobación de la ley de Ficha Limpia, que impide a condenados por corrupción presentarse a cargos públicos. Para el radical, esto demuestra la “carencia de relevancia de la agenda de transparencia en la selección del elector”.

En ese sentido, describió tres grandes obstáculos a vencer en el combate contra la corrupción:

  1. La naturalización del “se puede hacer, aunque se robe”.
  2. La minimización de la escala de los actos corruptos.
  3. Un factor cultural profundo: “Gobiernos corruptos generan sociedades corruptas”.

Sus palabras resonaron en una audiencia compuesta por empresarios, diplomáticos y dirigentes políticos, en un momento en el que el debate sobre la calidad democrática se vuelve cada vez más urgente.

Duras críticas al proceso electoral en CABA

Al analizar la reciente elección en la Ciudad de Buenos Aires, De Loredo no se anduvo con rodeos: “Fue una catástrofe, un fondo de olla”, dijo sin medias tintas. Según el diputado, la contienda capitalina expuso un “nivel político extremadamente bajo, que confunde” y que refleja el deterioro del sistema de representación.

Estas declaraciones se alinean con el diagnóstico general que esbozó a lo largo de su exposición: un sistema político desordenado, deslegitimado y carente de liderazgos claros.

Escenario cordobés: crítica interna a la UCR y respaldo económico al Gobierno

En cuanto a la realidad política de Córdoba, De Loredo lanzó una fuerte crítica a sectores de su propio partido al afirmar que el oficialismo provincial “se llevó a lo peor de la UCR, aquellos que estaban de remate y no tenían prestigio dirigencial”.

A pesar de esta dureza hacia el armado local, fue más conciliador en su visión del plano económico nacional. Reconoció que “el voto tiene un componente económico muy importante” y sostuvo que continuará apoyando el rumbo económico del Gobierno nacional, al que definió como exitoso en algunos aspectos. Sin embargo, aclaró que son necesarios “cambios estructurales” para consolidar ese rumbo y que la ideología incide poco en el voto, entre un 10% y un 15%.


Con estas definiciones, Rodrigo De Loredo se posiciona como una figura clave dentro del radicalismo, que busca conservar su identidad, diferenciarse tanto del oficialismo como del PJ, y al mismo tiempo apoyar parcialmente medidas económicas que considera acertadas. Su intervención en el AmCham Summit marca un intento de relanzar la agenda republicana y recuperar protagonismo en medio de un sistema político que, según sus propias palabras, está al borde del colapso.

Deja un comentario