En medio de una fuerte protesta de empleados legislativos, el oficialismo y la oposición protagonizaron una áspera sesión centrada en la grave situación de la obra social estatal. El PJ rechazó 20 proyectos opositores, mientras crecen las sospechas de corrupción e irregularidades tras el incendio en la sede del Apross.

En una jornada legislativa marcada por la tensión, los bombos y la ausencia de transmisión oficial, la Legislatura de Córdoba vivió este martes una sesión atípica, casi sin precedentes. En medio de un ruidoso reclamo salarial protagonizado por los empleados legislativos, el oficialismo peronista decidió avanzar con el tratamiento de un tema central y conflictivo: la crisis del Apross, la obra social de los trabajadores estatales cordobeses.
Desde el arranque, el clima estuvo caldeado. Sin sonido, sin taquígrafos y sin transmisión en vivo —producto de la medida de fuerza del gremio de empleados legislativos—, la sesión se desarrolló entre gritos, acusaciones y votaciones definidas por el filo de la balanza política. La oposición, con Juntos por el Cambio (JxC) a la cabeza, desplegó su artillería más dura contra el oficialismo por la situación del Apross, exigiendo respuestas ante lo que consideran una “crisis terminal” marcada por la corrupción, el abandono y la opacidad.
Protesta sindical y pulseada política
El conflicto gremial generó un marco ruidoso e irregular para el tratamiento parlamentario. La legisladora de izquierda Luciana Echevarría intentó suspender la sesión solicitando un cuarto intermedio, pero su moción fue desestimada por la mayoría oficialista. En un movimiento calculado, el PJ en la Unicameral decidió no ceder ante la protesta y, pese al contexto adverso, llevó adelante una sesión sin registro taquigráfico, pero con actas labradas por el secretario legislativo Guillermo Arias y registro fílmico como respaldo institucional.
Un debate caliente por el Apross
El tema central de la jornada fue la situación del Apross, atravesado por denuncias de mala administración, irregularidades financieras y sospechas crecientes tras el incendio ocurrido en la sede de la obra social durante el Viernes Santo. La oposición aprovechó la oportunidad para reavivar el debate, frustrado en una sesión anterior que terminó en escándalo.
El bloque de JxC, junto a otras bancadas críticas del gobierno, presentó un paquete de 20 iniciativas para abordar la crisis del Apross, entre ellas, la creación de una comisión investigadora. Sin embargo, una a una, todas fueron rechazadas por el oficialismo, en muchos casos mediante el voto desempate del presidente provisorio Facundo Torres, revelando el grado de paridad y fragilidad de la mayoría peronista. También se registraron dos ausencias significativas: Ariela Szpanin y Carlos Brinner, ambos de la UCR.
Acusaciones de corrupción y encubrimiento
Durante el debate, el tono fue subiendo progresivamente. Alejandra Ferrero (UCR) acusó al gobierno de esconder información y de excluir al Apross del control del Tribunal de Cuentas, lo que —según la legisladora— ha derivado en una administración opaca que maneja “790 mil millones de pesos” sin control efectivo. Ferrero también cuestionó el accionar oficial ante la denuncia penal por el robo de computadoras tras el incendio, insinuando un intento de encubrimiento.
Walter Nostrala, del Frente Cívico, fue más allá: advirtió que el robo de equipos podría estar relacionado con la intención de hacer desaparecer información clave vinculada a una “megacausa” de corrupción. “Queremos saber qué había dentro de esas computadoras que tanto preocupaban”, reclamó.
El PJ, por su parte, salió al cruce. El legislador Juan Manuel Siciliano denunció que la oposición “politiza un tema que está en la Justicia” y defendió el accionar de la obra social, recordando que fue el propio Apross quien realizó las denuncias por las estafas detectadas. “Las estafas son contra el Apross”, insistió.
Un cierre abrupto y más tensión
Cuando restaban tres proyectos por votar del paquete opositor sobre el Apross, la sesión se interrumpió abruptamente por la descompensación de la legisladora oficialista Cristina Pereyra, quien fue atendida por el cuerpo médico y posteriormente regresó a su banca para completar la votación antes de retirarse. La situación dio pie a especulaciones dentro y fuera del recinto.
En este contexto de paridad extrema, el oficialismo se aferra a recursos clave como el voto doble del presidente del cuerpo o el de la vicegobernadora Myrian Prunotto para sostener su mayoría circunstancial.
Otros temas en agenda
Más allá del Apross, la Legislatura también aprobó dos proyectos de resolución. Uno, impulsado por Siciliano, insta a los legisladores nacionales a modificar el Código Penal para endurecer las penas contra los llamados “motochorros”. Otro, presentado por el bloque Construyendo Córdoba (Dante Rossi y Sebastián Peralta), pide a los legisladores nacionales por Córdoba que acompañen la declaración de emergencia en materia de discapacidad.
La sesión dejó expuestas varias aristas del momento político cordobés: un oficialismo que resiste con los votos justos, una oposición cada vez más combativa, un conflicto sindical en escalada y una obra social que, lejos de brindar tranquilidad a sus afiliados, se convierte en eje de sospechas, fuego cruzado y potenciales escándalos judiciales. El Apross, una vez más, se convierte en espejo de un sistema estatal que muchos señalan como corroído por la desidia y la falta de transparencia.
