Córdoba: La oposición exige explicaciones a Passerini en medio de una crisis de gestión sin precedentes

Concejalías de la UCR y el Frente Cívico activan un mecanismo institucional para exigirle al intendente claridad sobre los masivos cambios en su gabinete y el deterioro de los servicios públicos.

En medio de un preocupante silencio por parte del Ejecutivo municipal y con el escenario político en creciente tensión, la oposición en el Concejo Deliberante de Córdoba elevó este martes un fuerte reclamo institucional: la citación formal del intendente Daniel Passerini para que rinda cuentas ante la ciudadanía y sus representantes.

La iniciativa, impulsada por los bloques de la Unión Cívica Radical (UCR) y el Frente Cívico, se ampara en el artículo 66 de la Carta Orgánica Municipal, y representa el primer pedido de este tipo en lo que va del año. El detonante fue la sorpresiva decisión del intendente de solicitar la renuncia masiva de todo su gabinete, un hecho que no solo desató especulaciones sobre conflictos internos, sino que también profundizó la sensación de crisis institucional y de conducción política en el municipio.

La renuncia colectiva de los funcionarios, que hasta ahora no ha sido explicada oficialmente por Passerini ni por sus voceros, fue calificada por la oposición como «una situación de extrema gravedad institucional». Desde los bloques firmantes advierten que esta medida expone el nivel de disfuncionalidad del Ejecutivo y agrava una crisis de gestión que ya venía siendo señalada por diversos sectores sociales.

El pedido de citación no se queda en la forma, sino que incluye una serie de exigencias concretas: que el intendente informe con precisión los motivos reales de la medida, explique el estado actual de los servicios públicos esenciales, detalle los criterios de reorganización del gabinete y dé cuenta del impacto administrativo y presupuestario que implican los recientes movimientos.

Además, se solicita información clave sobre la situación financiera del municipio, incluyendo el estado de los pagos a proveedores, las deudas patronales, el vencimiento de letras de tesorería y los compromisos afectados por la coparticipación. Uno de los puntos más sensibles que también exige respuesta es el avance de la recaudación municipal respecto a lo proyectado en el presupuesto 2025, el cual contempla un superávit corriente de $213.737 millones, equivalente al 19,2% de los gastos corrientes.

“El Intendente debe dar la cara. No puede seguir gobernando a espaldas de los vecinos y sin explicar cómo piensa revertir el deterioro urbano, la falta de mantenimiento y la creciente inseguridad”, expresaron en un comunicado conjunto los bloques solicitantes.

El reclamo llega en un momento crítico para la ciudad. En los últimos meses, los servicios públicos como el alumbrado, la recolección de residuos y el mantenimiento de calles y espacios verdes han sido foco de quejas constantes por parte de los vecinos. A esto se suma un aumento de la inseguridad en barrios periféricos y del centro, que se refleja en estadísticas y en testimonios recogidos por organizaciones barriales.

En este contexto, la oposición busca no solo interpelar al intendente, sino también visibilizar una administración que, aseguran, ha perdido el rumbo. «No hay transparencia ni un plan claro», sentencian.

El artículo 66 de la Carta Orgánica Municipal prevé que el Concejo Deliberante puede citar al Intendente para brindar informes. Si bien la herramienta es conocida, no suele ser activada con frecuencia. En este caso, se cumplen todos los requisitos formales para su ejecución, lo que implica que el intendente deberá responder si se respeta el espíritu institucional de la normativa.

A partir de ahora, el Ejecutivo tiene la posibilidad de rechazar el pedido, lo que podría profundizar aún más el conflicto político y tensionar la relación entre el Legislativo y el Ejecutivo municipal. Si acepta, Passerini deberá comparecer públicamente y responder una batería de preguntas que atraviesan la gobernabilidad, la transparencia y la planificación futura de la ciudad.

Este episodio podría marcar un punto de inflexión en la gestión municipal. Con Passerini enfrentando crecientes cuestionamientos internos y externos, la renuncia de su gabinete parece más un síntoma que una solución. La falta de comunicación oficial sobre los cambios y el hermetismo con que se manejan las decisiones alimentan la desconfianza en un contexto social y económico cada vez más delicado.

La ciudadanía, mientras tanto, sigue esperando respuestas. Y la oposición, con esta movida, busca poner el foco donde cree que debe estar: en la responsabilidad política y la rendición de cuentas.

Deja un comentario