El Fondo Monetario Internacional (FMI) confirmó este martes por la noche que alcanzó un acuerdo técnico con el Gobierno argentino para implementar un nuevo programa económico integral, que estará respaldado por un préstamo de 20.000 millones de dólares. Se trata de un paso clave para la administración de Javier Milei, que no tardó en celebrar públicamente la noticia y reforzar su alineamiento con el organismo internacional.

Un nuevo capítulo con el FMI: 48 meses de ajustes y reformas
Según el comunicado oficial del Fondo, el entendimiento con la Argentina contempla un programa económico bajo el Servicio Ampliado del FMI (SAF), con una duración de cuatro años y un financiamiento equivalente al 479% de la cuota argentina en el organismo (unos 15.267 millones en DEG, Derechos Especiales de Giro).
“El personal técnico del FMI y las autoridades argentinas han llegado a un acuerdo a nivel de personal técnico sobre un programa económico integral”, señala el organismo, que destacó los «impresionantes avances iniciales» del plan de estabilización económica impulsado por el Poder Ejecutivo.
Desde Washington subrayaron que los próximos pasos estarán enfocados en consolidar la estabilidad macroeconómica, fortalecer la sostenibilidad externa y generar un crecimiento sólido y más sostenible, todo ello en un contexto internacional «más complejo». No se detallaron aún las nuevas metas específicas, pero se anticipan reformas estructurales y profundización del ajuste fiscal.
El respaldo al “ancla fiscal” y las señales al mercado
El FMI elogió en su comunicado el rumbo tomado por la Casa Rosada en los primeros meses de gestión libertaria. Hizo especial énfasis en el uso de un “sólido ancla fiscal” que permitiría una rápida desinflación, así como una incipiente recuperación de la actividad y de ciertos indicadores sociales.
Estos términos no son menores: representan un respaldo explícito a las políticas de ajuste que viene aplicando el ministro de Economía, Luis Caputo, quien ha recortado el gasto público, eliminado subsidios y frenado la emisión monetaria, medidas que generaron fuerte tensión social, pero calmaron los mercados financieros .
Milei celebra: entre la épica tuitera y el espaldarazo político
Fiel a su estilo, el presidente Javier Milei reaccionó a través de su cuenta de X (antes Twitter) con entusiasmo. Retuiteó diversas publicaciones que destacaron el comunicado del FMI y subió una imagen donde aparece abrazado con Luis Caputo, acompañado de una arenga típica del mandatario: “¡Vamos Luis Caputo, carajo!”.
Este festejo no es casual. El acuerdo representa para Milei un espaldarazo clave en un momento de extrema fragilidad política interna, con el Congreso bloqueado, múltiples frentes judiciales abiertos y protestas sociales en aumento por la recesión y la licuación del poder adquisitivo.
Con este nuevo entendimiento, el Gobierno gana aire financiero, respaldo externo y tiempo para avanzar con su agenda de reformas estructurales, que hasta ahora encontró resistencias tanto en la oposición como en parte de su propia base social.
¿Qué se viene ahora?
El acuerdo aún debe ser aprobado formalmente por el Directorio Ejecutivo del FMI, lo que podría ocurrir en los próximos días. Una vez confirmado, se abrirá una nueva etapa de compromisos: metas fiscales más estrictas, mayor liberalización económica y reformas laborales, previsionales y tributarias que están en la hoja de ruta del oficialismo.
Sin embargo, el panorama no es sencillo. La economía argentina continúa en recesión, con caída del consumo, aumento de la pobreza y una tensión social latente. La pregunta que se abre es si este nuevo plan con el FMI servirá para ordenar la macroeconomía sin un estallido social en el camino.
Milei apostó a que sí. El Fondo, por ahora, también.
