El radicalismo cordobés se encuentra en un momento clave de definiciones políticas. Con una fuerte presencia en la provincia y una participación activa a nivel nacional, el partido debe decidir su estrategia de cara a las elecciones legislativas del próximo 7 de agosto. Para analizar la situación, en el programa Voz y Voto converso con Marcos Ferrer, presidente del radicalismo en Córdoba e intendente de Río Tercero, quien dio su visión sobre el presente y el futuro de la Unión Cívica Radical (UCR).

El desafío de la competitividad y la construcción de alianzas
Ferrer fue claro al definir el objetivo principal del radicalismo: consolidar un frente electoral que lo haga competitivo en las elecciones de octubre y que lo posicione de cara a 2027. «El radicalismo tiene una estructura institucional que le permite resolver estas cuestiones. Nuestro objetivo es encabezar una propuesta fuerte y competitiva», sostuvo el dirigente.
Sobre las alianzas, Ferrer explicó que aún es prematuro definir con qué partidos se podría confluir, pero aseguró que cualquier acuerdo deberá estar alineado con los valores del radicalismo. «No se trata de integrar cualquier lista, sino de encabezar una propuesta que represente nuestros principios».
Relación con La Libertad Avanza: diferencias y coincidencias
Consultado sobre la posibilidad de una alianza con La Libertad Avanza, Ferrer marcó diferencias ideológicas claras. «Desde una perspectiva filosófica y doctrinaria, somos distintos. La Libertad Avanza representa un pensamiento de centroderecha, mientras que el radicalismo tiene un perfil más centrista», explicó. Sin embargo, reconoció que hay puntos de coincidencia en temas como la administración fiscal del Estado y la seguridad.
«Para que hubiera un acuerdo interpartidario, debería existir una discusión sobre un programa en común. Hoy hay radicales que coinciden con el proyecto de La Libertad Avanza, a los que llaman ‘radicales peluca’, y otros que están totalmente en contra», detalló.
Internas radicales y el futuro de Rodrigo de Loredo
El radicalismo también enfrenta tensiones internas respecto a la posibilidad de definir candidaturas a través de elecciones internas. «Si le preguntas a la mayoría de los intendentes y dirigentes del interior, no ven viable una interna en este momento», afirmó Ferrer. Aun así, reconoció que si hay un pedido formal dentro del partido, se deberá debatir y decidir en los ámbitos correspondientes.
Respecto al futuro político de Rodrigo de Loredo, actual diputado nacional y una de las principales figuras del radicalismo cordobés, Ferrer sostuvo que su reelección es importante, pero no determinante. «Rodrigo es el candidato más competitivo que tenemos hoy. Es clave que continúe en el Congreso, pero no hay un manual fijo en la política. La realidad cambia rápidamente», argumentó.
La relación con el PRO y el futuro de Juntos por el Cambio
Consultado sobre la posibilidad de reeditar una alianza con el PRO, Ferrer no descartó la opción, aunque reconoció las dificultades actuales. «Tenemos una buena relación con Mauricio Macri, pero él también está lidiando con un PRO que se le está fragmentando», comentó. En provincias como Santa Fe se han logrado acuerdos, pero en Córdoba la situación es más incierta.
Tensiones en el gobierno provincial y el rol de Miriam Prunotto
El radicalismo también está observando con atención las tensiones dentro del gobierno provincial. La figura de Miriam Prunotto, vicegobernadora y exradical, ha generado controversias dentro del peronismo. «Estas alianzas construidas solo con fines electorales suelen terminar en conflictos internos. Ahora el peronismo está enfrentando las consecuencias de haber integrado a una dirigente radical sin un acuerdo político sólido», opinó Ferrer.
Seguridad: la principal preocupación de los cordobeses
Finalmente, Ferrer abordó la problemática de la seguridad, un tema que lidera las preocupaciones de la ciudadanía según todas las encuestas. «Hoy no hay una política clara en materia de seguridad en Córdoba. Necesitamos definir estrategias a largo plazo, mejorar la formación policial y garantizar el control interno de las fuerzas de seguridad», enfatizó.
En conclusión, el radicalismo cordobés enfrenta un desafío complejo: definir su estrategia electoral, resolver sus internas y posicionarse como una alternativa competitiva en el escenario político provincial y nacional. A medida que se acerquen las elecciones, las negociaciones y alianzas serán clave para determinar su futuro.
