Radicalismo cordobés en tensión: Mestre presiona para definir internas contra De Loredo

La interna del radicalismo cordobés suma un nuevo capítulo de tensión. Ramón Mestre, junto a su sector “Más Radicalismo”, exige que el Comité Provincia de la Unión Cívica Radical (UCR) defina antes del 14 de abril el cronograma electoral para las elecciones internas. El objetivo es determinar, a través de un proceso democrático, los candidatos a diputados nacionales que el partido presentado en las elecciones de octubre. Sin una respuesta clara, el grupo amenaza con judicializar el proceso.

Mestre, Ferrer y De Loredo, en el congreso de Villa Giardino

En una carta dirigida al presidente del Comité Provincia, Marcos Ferrer, “Más Radicalismo” recordó que, de acuerdo con los plazos legales, la convocatoria debe realizarse con al menos 90 días de antelación a las internas previstas para el 13 de julio, última fecha posible según el cronograma electoral. “El radicalismo de Córdoba necesita definir sus candidatos de manera democrática, permitiendo la participación de afiliados y ciudadanos independientes”, señala el texto, insistiendo en que el plazo máximo para fijar la fecha vence el próximo 14 de abril.

El documento advierte que, de no haber avances, el sector recurrirá a la Justicia Federal para garantizar el cumplimiento del proceso. Según indicaron, el Comité Provincia debe “proceder a la elección de candidaturas a través del método democrático interno”, y ya han dejado clara su intención de formalizar una presentación judicial si el plazo no se cumple.

El espacio liderado por Mestre cuenta con el apoyo de tres núcleos internos de la UCR cordobesa:

  1. Integración para una Confluencia Radical , liderada por el propio Ramón Mestre.
  2. Identidad Radical , representada por Carlos Becerra, referente del alfonsinismo.
  3. Córdoba Abierta , encabezado por Fernando Montoya.

Este conglomerado busca reposicionar al radicalismo cordobés como una fuerza competitiva y crítica, alejada de lo que consideran una “agenda zigzagueante” y una falta de representatividad de los actuales diputados en el Congreso.

El trasfondo de esta presión política tiene un destinatario claro: Rodrigo De Loredo, jefe del bloque radical en Diputados. Desde “Más Radicalismo” acusan al dirigente de priorizar estrategias personales y acercamientos políticos cuestionables. Lo señalan por explorar alianzas con Javier Milei y su fuerza “La Libertad Avanza”, a la que calificaron como “neofascista”, y por mantener vínculos con Mauricio Macri y el PRO, partido que consideran subordinado al oficialismo provincial.

En un documento emitido en febrero, el sector liderado por Mestre subrayó que “el radicalismo no tiene dueño” y criticó duramente la postura “dialoguista” de De Loredo, que, según ellos, erosiona la identidad política del partido.

El radicalismo cordobés atraviesa una crisis de identidad y representatividad. Según la carta presentada por “Más Radicalismo”, la falta de un mensaje claro y una agenda política definida ha debilitado al partido en el escenario local y nacional. “Es necesario construir un mensaje que movilice al partido y articule una opción electoral amplia, real y competitiva”, remarcaron los referentes del espacio.

La crítica apunta directamente al desempeño de los actuales legisladores, quienes, según el sector, no representan los intereses de los cordobeses ni proyectan una visión política coherente.

El futuro inmediato de la UCR cordobesa parece dirigirse a los Tribunales Federales. Si el Comité Provincia no responde antes del 14 de abril, los apoderados de “Más Radicalismo” presentarán una demanda ante la Secretaría Electoral del Juzgado Federal N°1. Este paso, aunque controvertido, buscará garantizar la realización de las internas y, con ello, la posibilidad de que las bases radicales definan el rumbo del partido.

La disputa entre Mestre y De Loredo refleja las profundas divisiones internas del radicalismo cordobés, en un contexto donde las decisiones que se tomen podrían marcar el futuro del partido en las elecciones generales de octubre. Con un límite de plazo a la vista y una amenaza de judicialización, el escenario se calienta, mientras la ciudadanía radical espera claridad sobre el camino que seguirá uno de los partidos históricos de Córdoba.

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