Las recientes denuncias de la concejala radical Elisa Caffaratti han sacado a la luz un preocupante esquema de compras municipales en Córdoba que despierta serias dudas sobre la transparencia y la correcta administración de los recursos públicos. Según el informe presentado por la presidenta del bloque de la UCR en el Concejo Deliberante, casi la mitad de las adquisiciones realizadas por el municipio entre 2023 y 2024 se concretaron con un único oferente. Esta alarmante falta de competencia en los procesos de subasta genera suspicacias sobre el posible direccionamiento de contratos y el manejo discrecional del presupuesto.

Un mecanismo que favorece la arbitrariedad
De acuerdo con los datos expuestos en el informe, de un total de 261 subastas municipales en los últimos dos años, el 46,4% se llevó a cabo con un solo oferente. Esta situación no solo afecta la transparencia de los procesos, sino que también limita la posibilidad de obtener mejores condiciones de compra para el Estado. «Nos preocupa que el municipio, lejos de realizar un nuevo llamado en búsqueda de mejores precios y condiciones, haya adjudicado casi siempre en el marco de ofertas únicas», alertó Caffaratti.
La concejala remarcó que el problema no es aislado ni fortuito. Por el contrario, advirtió que esta práctica sistemática se ha implementado en varias áreas clave, como Ciudad Inteligente, Arquitectura, Salud, Obras Viales, Espacios Verdes y Guardia Urbana, donde entre el 50% y el 83% de los procesos de compra se concretaron sin competencia real. «Es una metodología que usa el peronismo que favorece la discrecionalidad, el direccionamiento de contratos y la falta de transparencia», disparó la edil.
Millonarios gastos sin justificación clara
El informe también pone de manifiesto la preocupante distribución de los fondos municipales, que parecen estar orientados a compras de dudosa prioridad en detrimento de áreas esenciales. Entre los ejemplos citados, Caffaratti señaló que el municipio gastó $1.700 millones en pisos de caucho para plazas, una cifra que supera seis veces lo que destinó el Hospital Infantil a insumos médicos. A su vez, el COyS invirtió $1.588 millones en bolsas de residuos, una suma mayor a la destinada al equipamiento de hospitales y el doble de lo que se invirtió en la reparación de escuelas municipales.
Otro caso que llama la atención es el gasto de $600 millones en especies botánicas y material de jardinería, comparado con los apenas $450 millones destinados a la compra de alimentos para la Secretaría de Políticas Sociales. «La falta de prioridades es evidente y los recursos se están utilizando sin criterio ni control», cuestionó la edil radical.
La nueva plataforma Muni Compras: ¿transparencia o más opacidad?
El informe fue presentado poco después de que el intendente Daniel Passerini anunciara la implementación de la plataforma Muni Compras, con la promesa de mejorar la transparencia y eficiencia en la adquisición de bienes y servicios. Sin embargo, los datos revelados por Caffaratti muestran un panorama muy distinto. «De las 261 subastas realizadas entre 2023 y 2024 se expone una realidad diferente: adjudicaciones sin competencia, fragmentación de procesos y oscuridad en el manejo de los fondos públicos», sostuvo.
Para la concejala radical, la implementación de la plataforma no garantiza que se revierta esta situación, ya que las adjudicaciones continúan realizándose sin competencia real. «El problema de fondo es el uso de las subastas electrónicas como un mecanismo de adjudicación directa disfrazada. Si en casi la mitad de los casos solo participa un oferente, estamos ante un sistema que en lugar de fomentar la competencia, la destruye», denunció.
Un llamado a la acción
Ante la gravedad de la situación, Caffaratti exigió que se anule la adjudicación por subasta al único oferente en el caso del mantenimiento de espacios verdes del Parque de la Biodiversidad, cuyo costo asciende a $550 millones. Además, instó a que se tomen medidas urgentes para garantizar que los procesos de compra sean realmente competitivos y transparentes. «No podemos permitir que los recursos de los cordobeses se manejen con esta falta de control. Es necesario frenar esta práctica que está perjudicando a la ciudad y beneficiando a unos pocos», concluyó.
El informe de la concejala radical pone en evidencia un grave problema de gestión en la administración municipal. La falta de competencia en las subastas, el direccionamiento de contratos y la discrecionalidad en el uso del dinero público son signos de un sistema que necesita cambios urgentes. La pregunta ahora es si el municipio dará respuestas concretas o si, una vez más, los cordobeses verán cómo sus recursos se dilapidan en procesos poco transparentes y decisiones arbitrarias.
