El impacto del ajuste fiscal implementado por el gobierno de Javier Milei se sintió con fuerza en Córdoba durante febrero. La provincia recibió apenas $49 por habitante en transferencias no automáticas del Poder Ejecutivo Nacional, ubicándose entre las jurisdicciones más afectadas por la política de recorte de fondos discrecionales.

Una motosierra sobre las provincias
El informe publicado por la consultora Politikón Chaco reveló que, en el segundo mes del año, Córdoba recibió un total de $188,6 millones en transferencias no automáticas. Este monto es uno de los más bajos a nivel nacional, superando solo a Santa Fe, que obtuvo $34 millones. En contraste, provincias como Neuquén y Río Negro fueron beneficiadas con $7.000 y $5.000 millones respectivamente, mientras que Misiones y Mendoza percibieron $3.000 millones cada una por concepto de Aportes del Tesoro Nacional (ATN).
Las transferencias no automáticas corresponden a fondos que el Gobierno Nacional otorga a las provincias en función de distintos planes o partidas con respaldo normativo, entre ellos los ATN. En el caso de Córdoba, de los $188,6 millones recibidos en febrero, $173 millones fueron destinados al Programa Nacional de Formación Permanente «Nueva Escuela», $14,8 millones a «Conducción y Docencia», y apenas $600.000 para otros fines.
El impacto en la economía provincial
La fuerte reducción en el flujo de recursos discrecionales desde la Casa Rosada hacia Córdoba se dio en un contexto de ajuste generalizado en las transferencias no automáticas, las cuales sufrieron una caída del 5,6% a nivel nacional. Este porcentaje no incluye a la Ciudad de Buenos Aires, ya que esta recibió fondos por fuera de la distribución ordinaria debido al fallo de la Corte Suprema que ordenó la devolución de recursos descontados por coparticipación.
No obstante, la provincia pudo compensar parcialmente esta disminución con un aumento en las transferencias automáticas, impulsadas por una mayor recaudación tributaria. En febrero, la recaudación creció un 13,8% en términos reales, lo que permitió amortiguar los efectos del ajuste en las arcas provinciales.
Una distribución desigual de los recursos
El esquema de distribución de los fondos discrecionales genera interrogantes sobre los criterios aplicados por el gobierno de Milei para otorgar asistencia financiera a las provincias. Mientras Córdoba y Santa Fe quedaron relegadas en el reparto, otras jurisdicciones recibieron montos significativamente superiores.
El gobernador Martín Llaryora ha manifestado su preocupación por la disminución de los recursos nacionales y ha reiterado la necesidad de que la provincia cuente con un esquema de financiamiento previsible. En un contexto de tensión creciente entre la administración nacional y los gobiernos provinciales, el recorte de las transferencias no automáticas se suma a una serie de medidas de ajuste que ponen a prueba la sustentabilidad fiscal de las provincias.
Con una economía en plena reconfiguración y una distribución de recursos que genera desigualdades, el debate sobre el federalismo fiscal cobra mayor relevancia. Las provincias afectadas buscan alternativas para sostener su funcionamiento sin depender exclusivamente de la discrecionalidad de la Nación, mientras el gobierno de Milei avanza con su estrategia de reducción del gasto público.
