El presidente de Argentina, Javier Milei, asiste hoy a la ceremonia de asunción de Donald Trump como el 47.º mandatario de los Estados Unidos. Este evento, que se lleva a cabo en el Capitolio de Washington DC, marca un giro significativo en la política exterior de Argentina, según declaró el vocero presidencial, Manuel Adorni.

Acompañado por su hermana y secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y los ministros de Economía y Relaciones Exteriores, Luis Caputo y Gerardo Werthein, respectivamente, el mandatario argentino se presenta como uno de los invitados especiales a la ceremonia. Para Trump, Milei representa un “aliado financiero” gracias a los acuerdos impulsados por Argentina con el Fondo Monetario Internacional (FMI).
Cambio de escenario debido a condiciones climáticas
La ceremonia, prevista para las 11 de la mañana (13 horas en Argentina), se realizará en el interior del Capitolio debido a las extremas condiciones climáticas: se pronostican temperaturas cercanas a los 12 grados bajo cero. El presidente saliente, Joe Biden, dará la bienvenida a Trump y lo acompañará junto con el Comité Conjunto del Congreso encargado de las ceremonias inaugurales.
Un cambio de época en la política internacional
El vocero presidencial, Manuel Adorni, destacó la trascendencia del evento para la Argentina y el papel de Milei en la arena internacional. “Lo que está logrando Milei es reflejar un cambio de época”, afirmó Adorni, quien subrayó el contraste con las alianzas del pasado. “Hasta hace no mucho nuestros referentes a nivel mundial eran Fidel Castro, Nicolás Maduro, Hugo Chávez. Esta vuelta de página en materia internacional que dio Milei se resume en ser de los pocos líderes que presencian la asunción. Son los aires de libertad que se sienten en cada rincón del mundo”, sentenció.
La participación de Milei en este evento simboliza un realineamiento estratégico de Argentina en el contexto global, con una clara apuesta por el fortalecimiento de lazos con Estados Unidos y un alejamiento de los tradicionales aliados de la región vinculados al socialismo y populismo. Este gesto, que refuerza la afinidad ideológica y financiera entre ambos mandatarios, promete marcar una nueva etapa en las relaciones bilaterales.
