En un escándalo que sacude la ciudad de Río Tercero, el periodista Alberto Gusso denunció al intendente Marcos Ferrer por supuestas amenazas relacionadas con una causa por narcotráfico que involucra a empleados municipales. El mandatario radical, sin embargo, rechazó categóricamente las acusaciones y las calificó de “absolutamente falsas”.

La denuncia de Gusso
Gusso relató que el incidente ocurrió el 25 de diciembre en un bar céntrico de la ciudad. Según su testimonio, mientras desayunaba con un conocido, Ferrer se acercó, saludó a su acompañante y luego lo increpó directamente.
“Cuando se dirige a mí, me dice, en tono amenazante y muy serio: ‘Ojo… ojo con lo que hablás de mí con el tema de la droga’”, aseguró el periodista en el programa Lagarto Show, de El Doce.
Gusso afirmó que Ferrer repitió la frase dos veces antes de retirarse abruptamente. “La sorpresa fue total, para mí y para mi acompañante”, agregó.
Tras el supuesto episodio, Gusso acudió a la fiscalía y denunció los hechos ante el fiscal de turno, Alejandro Carvallo. La denuncia fue tomada de inmediato y se le asignó una custodia personal, que se mantiene hasta el momento.
El periodista describió la amenaza como “mafiosa” y sostuvo que se relaciona con su investigación sobre un caso de narcotráfico en el que cinco empleados municipales fueron detenidos por presunta comercialización de drogas.
La respuesta de Ferrer
El intendente Marcos Ferrer negó rotundamente las acusaciones a través de sus redes sociales.
“La denuncia es absolutamente FALSA Y MALINTENCIONADA con el solo objetivo de dañar mi imagen pública”, afirmó Ferrer en la plataforma X (antes Twitter). También lamentó el impacto sobre su familia y anunció que se pondrá a disposición de la justicia para presentar pruebas.
Además, adelantó que accionará judicialmente contra quienes considera responsables de este “circo”. “No voy a bajar los brazos ni permitiré que intenten socavar mi rol político”, concluyó.
El trasfondo del conflicto
La controversia está vinculada a una causa por narcotráfico que conmocionó a la comunidad de Río Tercero. El 29 de noviembre, una operación de la Fuerza Policial Antinarcotráfico desbarató una banda dedicada a la venta de estupefacientes. Cinco personas fueron detenidas, todas empleadas municipales en funciones como sereno, seguridad ciudadana y mantenimiento de espacios verdes.
Durante los allanamientos realizados en los barrios 20 de Junio y Monte Grande, se incautaron drogas, dinero y vehículos, incluyendo un móvil oficial de Seguridad Ciudadana utilizado para la distribución de sustancias ilegales.
En respuesta a la investigación, el municipio resolvió despedir a los involucrados. Sin embargo, la denuncia de Gusso puso nuevamente bajo escrutinio la gestión de Ferrer y la posible responsabilidad política en el escándalo.
Perspectivas futuras
La justicia ahora deberá determinar si las acusaciones contra Ferrer tienen sustento. Mientras tanto, el intendente enfrenta no solo el proceso judicial, sino también el desafío de preservar su imagen pública y su liderazgo político en un contexto de creciente polarización.
Este caso promete seguir desarrollándose, con implicaciones tanto judiciales como políticas para los protagonistas y la comunidad de Río Tercero.
