El bloque de legisladores de la Unión Cívica Radical (UCR) en la Legislatura de Córdoba anunció que no acompañará el pliego de Jessica Valentini, propuesta del gobernador Martín Llaryora para cubrir la única vacante en el Tribunal Superior de Justicia (TSJ). Esta decisión, que será oficializada en las próximas horas, representa un fuerte mensaje político hacia el oficialismo provincial y hacia el senador nacional Luis Juez, quien insinuó un supuesto acuerdo entre el PJ y la UCR en torno a la nominación.

Un rechazo anunciado
Desde que se dio a conocer el nombre de Valentini, en el Centro Cívico y en sectores aliados se esperaba que el bloque radical respaldara a la postulante, debido a su origen radical y su actual rol en la Municipalidad de Córdoba. Sin embargo, la UCR dejó en claro que no avalará lo que considera una politización del máximo órgano judicial de la provincia.
El líder radical y presidente del partido, Marcos Ferrer, junto con el principal referente provincial, Rodrigo de Loredo, participaron en una cumbre clave donde se definió esta postura. Según De Loredo, «el radicalismo nunca tolerará que se politice un lugar tan preponderante como el Tribunal Superior de Justicia. En estos 25 años de gestiones peronistas, la Justicia provincial se partidizó».
Un mensaje para todos los frentes.
La postura del radicalismo no solo se distancia del oficialismo de Hacemos Unidos por Córdoba, sino que también busca despejar las versiones impulsadas por Luis Juez sobre un posible pacto político. “Será una decisión consensuada de manera democrática entre el bloque y las autoridades partidarias”, remarcaron fuentes cercanas a Ferrer y De Loredo.
El rechazo será encabezado por los 18 legisladores radicales, liderados por Matías Gvozdenovich, en una muestra de unidad frente a una decisión considerada clave para reafirmar la independencia de los poderes en la provincia.
Valentini, en el centro de la controversia
Jessica Valentini, una dirigente de extracción radical con un rol activo en la gestión municipal, se encuentra ahora en medio de una disputa política que excede su perfil profesional. Para el radicalismo, su nominación es vista como parte de una estrategia del oficialismo para mantener su influencia en la Justicia provincial, algo que desde la oposición consideran inaceptable.
Impacto político y futuro del TSJ
El rechazo de la UCR al pliego de Valentini no solo tensiona aún más las relaciones entre los principales actores políticos de Córdoba, sino que también pone en jaque la estrategia del gobernador Llaryora para consolidar apoyos en un contexto de creciente polarización. Por otro lado, refuerza la postura del radicalismo como una oposición férrea a las políticas del oficialismo y subraya su rechazo a cualquier señal de connivencia con otros sectores políticos.
Con esta decisión, la vacante en el TSJ podría permanecer sin cubrir por tiempo indefinido, en un escenario donde el equilibrio institucional parece cada vez más complejo. La postura radical promete generar un amplio debate en la Legislatura y marcará un nuevo capítulo en la disputa por el control de los poderes en la provincia.
