El intendente de Córdoba, Daniel Passerini, se expresó con dureza contra Rubén Daniele, secretario general del Sindicato Unión Obreros y Empleados Municipales (Suoem), en el marco del conflicto que enfrenta al gremio con la Municipalidad de Córdoba. «Él no es el dueño de la ciudad. Es el secretario de un sindicato que sostiene sus aportes a partir de los contribuyentes de la ciudad. Y a ellos nos debemos todos», afirmó Passerini, en declaraciones que reflejan la tensión creciente entre ambas partes.

Críticas y contexto político
Passerini subrayó que la postura de Daniele está influenciada por intereses políticos, especialmente tras las declaraciones del dirigente gremial sobre su intención de buscar la reelección en el sindicato. «En el medio se cuela la política», señaló.
El intendente enfatizó su compromiso de gobernar para toda la ciudad, más allá de los intereses sectoriales del Suoem. «No voy a ceder en que los servicios se resientan o que la ciudad padezca violencia en las calles. Esa no es la forma de resolver los conflictos, menos en este contexto crítico», expresó con firmeza.
Conciliación obligatoria y panorama económico
Ante la escalada del conflicto, Passerini explicó que la Municipalidad solicitó la conciliación obligatoria, argumentando que cualquier resolución debe lograrse en una mesa de negociaciones. El mandatario destacó que el municipio enfrenta un panorama económico complicado, con una caída del 20% en sus ingresos y una fuerte baja en la recaudación propia y la coparticipación, tanto provincial como nacional.
«Todos los ingresos están en baja», explicó, y mencionó los desafíos adicionales que ha enfrentado la gestión, como la quita de subsidios por parte del Gobierno nacional, la salida de la empresa Ersa, que obligó al municipio a subsidiar directamente el sistema de transporte, y el pago de dos cuotas de capital de una deuda externa en dólares, lo que implicó un desembolso inesperado de 160 mil millones de pesos.
Pese a estas dificultades, Passerini destacó que hasta octubre se cumplieron los aumentos salariales acordados con otros gremios, como UTA y Surrbac, y los pagos se realizaron en tiempo y forma.
Crisis social y salarial
El intendente también trazó un paralelismo entre la situación económica de los trabajadores municipales y la crisis que atraviesan muchos cordobeses. Recordó que el 50% de la población vive bajo la línea de pobreza, con ingresos de aproximadamente un millón de pesos, mientras que los empleados de planta permanente de la Municipalidad perciben en promedio 2.100.000 pesos de bolsillo.
En este marco, Passerini insistió en que el conflicto con el Suoem tiene un trasfondo político más allá de lo salarial. «Esta vez es una situación muy distinta a todas las anteriores. Hoy hay una crisis muy profunda, y el contexto de la Argentina y de Córdoba ha cambiado».
Conclusión
Las declaraciones de Passerini reflejan la complejidad del conflicto entre la Municipalidad de Córdoba y el Suoem, en un contexto de crisis económica y social que afecta tanto a los trabajadores como a las finanzas públicas. La insistencia del intendente en resolver el conflicto sin ceder a la presión gremial y su llamado a priorizar el diálogo ponen de manifiesto su enfoque frente a una situación que sigue tensando las relaciones entre ambas partes.
