En una Córdoba donde la política no da tregua, el senador Luis Juez y el diputado Rodrigo de Loredo volvieron a ser protagonistas de una escena que mezcla ingenio, unidad y ambiciones compartidas. En un panel organizado por la agrupación multipartidaria
La Generación, ambos referentes de Juntos por el Cambio (JxC) dieron una muestra de camaradería entre bromas y promesas de «amor eterno», pero sin dejar de reafirmar que ambos están en carrera por la gobernación en 2027.

Una alianza con chispa
La jornada comenzó con un cruce cómplice que marcó el tono del encuentro. “Llegué tarde hoy porque estaba a 8 kilómetros atrás tuyo”, lanzó De Loredo, haciendo alusión a la supuesta distancia que lo separa de Juez en este maratón político. Con la presencia de figuras nacionales como el gobernador de Chubut, Ignacio Torres, la vicegobernadora santafesina Gisela Scaglia, y la diputada del PRO, María Eugenia Vidal, el clima se descomprimió, y los referentes cordobeses dejaron en claro que el humor es su mejor arma contra las tensiones.
Entre bromas y anécdotas, Juez y De Loredo cruzaron dardos al oficialismo provincial, acusando al PJ de “fogonear divisiones” y de “comprar voluntades” en un intento de debilitar a la oposición. Sin embargo, ambos aseguraron que su alianza en Córdoba no solo está intacta, sino que es la clave para mantenerse competitivo en un escenario político cada vez más incierto.
El factor Milei y el desafío de la grieta
El encuentro también sirvió para que los dirigentes analizaran el panorama nacional, especialmente frente al fenómeno de Javier Milei. Juez, con su habitual estilo directo, reconoció que “el factor Milei” representa un desafío para JxC, y llamó a no caer en agendas ajenas. Por su parte, De Loredo alertó sobre los riesgos de la ultrapolarización: “La consecuencia de esta grieta recargada es que vuelve el armado de Cristina [Kirchner]”, dijo, advirtiendo que subestimarla sería un error.
Ambos coincidieron en que JxC debe proyectar una alternativa de cambio real, que respalde las medidas económicas del nuevo gobierno, pero sin renunciar a sus diferencias en cuestiones institucionales y sociales.
Unidad con tonada cordobesa
En el plano local, De Loredo destacó el papel de Córdoba como un bastión para JxC, incluso en momentos de crisis nacional. “Cuando se vino abajo a nivel nacional, acá en Córdoba lo sostenemos”, afirmó, reivindicando la fortaleza de la coalición en la provincia.
Juez, fiel a su estilo irónico, comparó su relación con De Loredo con el escándalo mediático entre Wanda Nara y la China Suárez: “Todas las semanas les damos de comer a los medios”, bromeó. Sin embargo, ambos fueron claros al reafirmar su compromiso con la unidad. “A lo que nos costó construir, no lo vamos a romper. Si no te juntas, no llegás”, sentenció Juez, utilizando una colorida metáfora para describir la complejidad de su alianza con el radicalismo: “Es como llevar una sandía en medio del caño de la bicicleta, cuesta un huevo, pero vale la pena”.
Un mensaje a propios y extraños.
El cierre del panel dejó un mensaje contundente. Juez comparó su situación política con la de un piloto que aún no sabe en qué escudería competirá, pero que está decidido a correr: “Hemos armado una cosa en serio”, afirmó. Con esto, dejó en claro que, pese a los desafíos internos y externos, la dupla Juez-De Loredo tiene como objetivo consolidar a JxC en Córdoba y prepararse para un 2027 donde ambos prometen ser protagonistas.
Mientras tanto, el humor y la camaradería seguirán siendo el sello distintivo de esta dupla que, entre chicanas y promesas, busca demostrar que la unidad es su mejor estrategia para enfrentar al oficialismo y a los nuevos actores que amenazan con reconfigurar el escenario político nacional.
