El cierre de una planta clave en el polo petroquímico de Río Tercero ha generado una fuerte reacción del intendente de la ciudad y presidente de la Unión Cívica Radical de Córdoba, Marcos Ferrer, quien criticó duramente al presidente Javier Milei por la «falta de protección a la industria nacional» y su «mirada porteña» que, según Ferrer, no toma en cuenta las necesidades del interior productivo.

La empresa Petroquímica Río Tercero, una de las principales fuentes de empleo y actividad económica de la ciudad, anunció el cese de la producción de disocianato de tolueno (TDI), un insumo vital para las industrias del colchón y automotriz. Este cierre implica el despido de 125 empleados, lo que representa un tercio de la planta laboral de 375 personas. La decisión fue justificada por la empresa debido a la sobreproducción en sus plantas asiáticas, lo que ha dejado a la filial local sin capacidad para competir con las importaciones, que han inundado el mercado argentino.
Para Ferrer, el impacto del cierre no solo afecta a los trabajadores directos de la planta, sino también a los empleos indirectos que dependían de la actividad de la fábrica. «Es un golpe muy duro para la economía local y para las familias que dependían de estos salarios que se gastaban en Río Tercero, activando el comercio y otros sectores de la ciudad», declaró Ferrer, visiblemente preocupado por las repercusiones sociales y económicas.
Además, el intendente alertó sobre el potencial efecto en cadena que esta situación podría desencadenar. «Petroquímica Río Tercero es un proveedor clave para Fabricaciones Militares, y si la planta deja de operar, esto podría afectar también a esta empresa estatal, lo que generaría un efecto dominó en la industria local», advirtió.
Críticas a las políticas del gobierno de Milei
En medio de esta crisis, Ferrer no dudó en expresar su desacuerdo con las políticas económicas implementadas por el gobierno nacional. Aunque reconoció la importancia del equilibrio fiscal, criticó lo que demostró un ajuste desmedido que está asfixiando a la industria nacional. «Hay una falta de igualdad y equidad en este ajuste. Mientras se favorecen las importaciones, no se han reducido los costos internos de la industria, como la energía, el combustible y el transporte, lo que pone a nuestras fábricas en una situación de competencia desleal”, aseguró el intendente.
Para Ferrer, la visión del gobierno de Milei refleja una «mirada porteña» que desconoce las necesidades del interior productivo, como el que representa Río Tercero y su polo petroquímico. «Es fundamental desregular ciertos sectores, pero también es necesario generar condiciones que permitan proteger a la industria local mientras se alivian las cargas tributarias. La apertura debe darse en igualdad de condiciones, no bajo estas circunstancias que nos dejen en desventaja», agregó.
El cierre de la planta y los despidos masivos en Río Tercero representan una dura prueba para la administración de Ferrer y para la comunidad local, que depende en gran medida de la actividad petroquímica y de otras industrias relacionadas. En un contexto de ajuste y crisis económica, el intendente se posiciona como un crítico de las políticas nacionales, exigiendo mayor equidad y protección para las economías regionales.
La situación plantea interrogantes sobre el futuro del empleo en la región y la capacidad del gobierno nacional para implementar políticas que equilibren el desarrollo de los distintos sectores del país, especialmente aquellos que dependen de la industria local y enfrentan la competencia de grandes mercados internacionales.
