
El recién inaugurado edificio del Concejo Deliberante de la ciudad de Córdoba, que costó 21 millones de dólares, ya presenta problemas edilicios a pocos meses de su apertura oficial en julio de este año. Las recientes lluvias, que trajeron alivio a la provincia, también expusieron serias fallas en la construcción del nuevo espacio legislativo, donde aparecieron goteras que sorprendieron a los concejales.
El concejal de la Unión Cívica Radical (UCR), Juan Balastegui, fue uno de los primeros en señalar estos desperfectos. En una entrevista con Cadena 3, describió los problemas detectados: «Aparecieron algunas goteras que no estaban previstas». Según detalló, las goteras se encontraron en «varios lugares» del edificio, aunque aclaró que no fueron de gran magnitud. «No con mucha intensidad o muy grandes, pero sí apareció», agregó.
El malestar del edil se evidencia en sus declaraciones, señalando que una obra de tal envergadura no debería presentar estas deficiencias a tan poco tiempo de su finalización. Balastegui explicó que ya se han hecho los reclamos pertinentes y que la obra se encuentra bajo garantía. «Nos dijeron que el edificio está en garantía y que se va a reclamar eso», afirmó, esperando que las autoridades tomen las medidas necesarias para resolver la situación. «Este edificio costó unos buenos pesos a los cordobeses, por lo cual no debería suceder», subrayó, evidenciando su preocupación por el correcto uso de los recursos públicos en una obra que debería haber estado a la altura de las expectativas.
Sin embargo, las goteras no son el único problema que enfrenta el nuevo Concejo Deliberante. Balastegui también mencionó otras dificultades técnicas que están afectando el funcionamiento cotidiano del lugar. «Hay cables que todavía no funcionan para el voto electrónico de cada banca», comentó, lo que deja en evidencia que el sistema tecnológico del edificio tampoco está operando al 100 %. Además, señaló problemas con la conectividad a Internet y otros inconvenientes menores que, según le informó, se irán solucionando progresivamente.
El concejal de la UCR, si bien se mostró comprensivo ante los detalles que pueden surgir en una construcción nueva, recalcó que es fundamental que las fallas se resuelvan con celeridad. «En un edificio nuevo siempre hay detalles», expresó, pero dejó claro que espera soluciones rápidas, especialmente cuando la inversión realizada ha sido tan considerable.
Esta situación pone en foco no solo la calidad de la construcción, sino también el manejo de los recursos en una obra pública de gran relevancia para la ciudad. El Concejo Deliberante es el epicentro de la toma de decisiones políticas que afectan a todos los cordobeses, y su correcto funcionamiento es crucial. Las goteras, los cables inoperantes y la falta de conectividad, aunque puedan parecer menores, son reflejos de problemas más profundos en la planificación y ejecución de la obra, que ahora exigen respuestas rápidas y efectivas por parte de las autoridades responsables.
Mientras los cordobeses enfrentan las consecuencias de la inestabilidad climática, el nuevo edificio del Concejo Deliberante se convierte en símbolo de una problemática que, según Balastegui y otros concejales, no debería haberse presentado tan pronto.
