La Cámara 10 del Crimen, con la participación de jurados populares, condenó al ex intendente de Unquillo, Germán Jalil, a un año y dos meses de prisión en ejecución condicional por abuso de autoridad. La causa se originó debido a la falta de presentación de los saldos de los corsos organizados durante su gestión. La condena, además, incluye una inhabilitación para ejercer cargos públicos por dos años y cuatro meses.

Jalil, perteneciente al Frente Cívico liderado por el senador Luis Juez, no cumplirá pena efectiva en prisión debido a que la condena es de carácter condicional. Sin embargo, la sentencia tiene consecuencias políticas inmediatas, ya que no podrá ocupar cargos públicos, lo que afecta su actual rol como asesor tanto en el Senado de la Nación como en la Legislatura de Córdoba. Durante el juicio, su defensor, Luis Juez, aseguró que Jalil continuaba designado en estos puestos «para darle la obra social», lo que ahora está en entredicho debido a la condena que lo obliga a dejar estos cargos.
Trayectoria y caída de un dirigente popular
Germán Jalil fue una figura clave en la política de Unquillo y del Frente Cívico en los años de agosto de este partido. Fue elegido intendente de la localidad de Sierras Chicas, donde su popularidad creció a la par del crecimiento del partido de Juez, del que llegó a ser vicepresidente. Sin embargo, su trayectoria se vio ensombrecida por las acusaciones de abuso de autoridad cuando, al finalizar su mandato, no presentaron los saldos correspondientes a los corsos organizados en la localidad.
La falta de estos documentos derivó en una investigación que ahora culmina con su condena. Este proceso, además de perjudicar su carrera política, le provocó un progresivo aislamiento dentro del escenario político, llevándolo a un ostracismo que se materializa en esta sentencia.
Reacción del senador Luis Juez
Luis Juez, quien se destacó como defensor de Jalil durante el juicio, criticó fuertemente el accionar del Ministerio Público. En declaraciones públicas tras el veredicto, el senador nacional se quejó de la “enjundia” con la que se acusó a Jalil y aseguró que su defendido fue «procesado y condenado por gil», en un intento de restablecer gravedad a los cargos.
A pesar de la defensa de Juez, la condena pone fin a la carrera política de Jalil en el corto plazo y refuerza la percepción de falta de transparencia en su gestión como intendente, un aspecto que la justicia ha considerado como abuso de autoridad.
Este caso pone de aliviar los desafíos que enfrentan las figuras políticas cuando se trata de rendir cuentas sobre su gestión pública y el impacto que las condenas judiciales tienen no solo en sus carreras políticas, sino también en la percepción de los partidos que los apoyan. En este contexto, la condena de Germán Jalil representa un golpe no solo para él, sino también para el Frente Cívico, que en su momento lo tuvo como una figura destacada.
