La Cámara de Diputados de la Nación declaró este martes la emergencia ambiental en la provincia de Córdoba debido a los graves incendios que azotan la región. Con una sesión especial y la aprobación unánime de 218 votos a favor, la medida busca garantizar que el gobierno nacional destine recursos obligatorios para combatir los focos de fuego y atender la crítica situación que afecta no solo el medioambiente, sino también a la economía y a la vivienda de miles de cordobeses.

La emergencia, que tendrá una duración de 180 días, fue debatida y aprobada en un contexto en el que el trabajo de los bomberos voluntarios y brigadistas continúa siendo intenso. La voluntad política de todas las fuerzas quedó reflejada en la unanimidad del voto, destacando la urgencia de una intervención nacional en el territorio cordobés, donde los incendios han devastado grandes áreas de vegetación, afectado viviendas y puesto en riesgo vidas humanas.
Incendios activos: la lucha contra el fuego no se detiene
En cuanto a la situación actual de los incendios, el Gobierno provincial informó que el foco en la Quebrada de la Mermela sigue activo, y durante la noche del martes se continuó con el operativo de contención, en el que participaron bomberos voluntarios, brigadistas, la ETAC (Equipo Técnico de Acción ante Catástrofes) y medios aéreos. Estos esfuerzos han sido fundamentales para evitar la propagación de las llamas hacia zonas más pobladas.
Uno de los incendios más recientes, desatado en Yacanto, fue controlado rápidamente por las autoridades, lo que permitió descomprimir una situación que se encontraba al límite. En la región de Punilla, los focos de San Marcos Sierras ya están contenidos, mientras que el incendio en Capilla del Monte se encuentra con mínima actividad, aunque las brigadas continúan en alerta.
Una jornada crítica por delante
Para este miércoles, las condiciones climáticas no favorecen la lucha contra el fuego. Se espera que la jornada sea crítica, con temperaturas que alcanzarán los 24 grados y vientos de entre 13 y 22 kilómetros por hora, lo que incrementa el riesgo de que los focos activos se reaviven o surjan nuevos. Las autoridades mantienen un estado de máxima alerta, ya que la situación sigue siendo extrema en varias zonas de la provincia.
Este tipo de catástrofes naturales evidencia la importancia de la reciente declaración de emergencia, que permitirá la llegada de fondos nacionales para fortalecer los recursos locales y brindar asistencia a las familias afectadas. La solidaridad política expresada en la Cámara de Diputados refuerza el compromiso de la Nación con Córdoba en este difícil momento, en el que cada minuto cuenta en la lucha contra el fuego.
Consecuencias y próximos pasos
Con la emergencia aprobada, la prioridad ahora es la distribución efectiva de los fondos para los operativos de contención y las tareas de recuperación que serán necesarias una vez que los incendios sean controlados. Los próximos días serán clave para evaluar el alcance de los daños y determinar la magnitud de la asistencia necesaria.
El impacto ambiental en Córdoba es devastador, y los efectos de los incendios probablemente se sentirán a largo plazo. La biodiversidad, el suelo y los recursos hídricos han sido gravemente afectados, y la recuperación total de las áreas quemadas llevará años. En el plano económico, muchas familias han perdido sus hogares o fuentes de ingresos, lo que agrava aún más la situación.
Este escenario de crisis requiere no solo de esfuerzos inmediatos para controlar los incendios, sino también de políticas sostenibles a largo plazo que permitan la regeneración del medioambiente y la seguridad de las comunidades afectadas.
