El Radical que Abandona los Colores de su Partido y Encarna una Nueva Campaña hacia la Gobernación de Córdoba

Rodrigo de Loredo, una figura prominente dentro de la Unión Cívica Radical (UCR) en Córdoba, ha decidido iniciar su carrera hacia la gobernación de la provincia en 2027, marcando un claro distanciamiento de la estética y las tradiciones de su partido. Con una gira que abarcará todo el interior de Córdoba hasta diciembre, De Loredo se presenta bajo una nueva marca, «Gestiones para el Desarrollo de Córdoba» (GDC), con el objetivo de conectar con el electorado cordobés y desmarcarse de su pasado radical.

La recorrida de De Loredo por el interior de Córdoba

La elección de los colores azul liláceo y fucsia para su campaña, en lugar del tradicional rojo y blanco del radicalismo, no es casual. Estos tonos, más asociados a la iconografía libertaria que a la histórica identidad radical, sugieren una estrategia deliberada de De Loredo para captar un sector del electorado que va más allá de las bases tradicionales de su partido. Esta táctica de camuflaje político busca atraer a votantes que simpatizan con figuras como Javier Milei, a quien De Loredo ha elogiado, al igual que al expresidente Carlos Menem, mientras que se ha mostrado crítico hacia referentes de su propio espacio, como Martín Lousteau.

La relación de De Loredo con Evolución, el espacio interno de la UCR liderado por Lousteau y Emiliano Yacobitti, ha alcanzado un punto de ruptura. Recientemente, De Loredo ha sido acusado de «estafador» y de tener un «doble discurso» por sus exsocios, quienes lo señalan como parte de la «casta» política que Milei tanto critica. En respuesta, De Loredo ha tildado a Lousteau de «individualista» y de no representar al «radicalismo productivo», insinuando que el senador podría formar parte de una «cooperativa» para votar a Ariel Lijo en la Corte Suprema.

Estas tensiones internas han generado rumores sobre el futuro de De Loredo como presidente del bloque UCR en la Cámara de Diputados. Cercanos a él sugieren que sus días en ese cargo podrían estar contados, recordando que en el pasado ha roto con bloques cuando no ha podido liderarlos. En 2012, como legislador provincial, desconoció la autoridad de Luis Brouwer de Koning como presidente de bloque, acusándolo de ser funcional al peronismo. Años más tarde, en la Cámara de Diputados de la Nación, rompió con Mario Negri para formar el bloque de Evolución Radical, el cual disolvió una vez que Negri dejó la presidencia y De Loredo asumió el liderazgo.

La campaña de De Loredo cuenta con el respaldo explícito de su principal aliado, Marcos Ferrer, quien acaba de asumir la presidencia de la UCR cordobesa. Ferrer ha dejado claro que, bajo su liderazgo, el radicalismo debe encabezar la oposición en las próximas elecciones y que De Loredo es el mejor candidato para la gobernación. Este respaldo es clave para De Loredo, quien busca evitar los errores estratégicos que lo llevaron a perder la intendencia de Córdoba en 2023.

De Loredo se presenta, entonces, como un candidato que, aunque sigue perteneciendo a la UCR, busca reinventarse y romper con la tradición para posicionarse como una alternativa fresca y competitiva en la arena política cordobesa, incluso si esto implica dejar atrás los símbolos más sagrados de su partido. La pregunta que queda es si este nuevo camino le permitirá ganar el favor del electorado cordobés y, finalmente, alcanzar la gobernación en 2027.

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