
Recientemente, nos habíamos enterado de una noticia importante que afectaba al sector agrícola. Hubo un notable incremento de ingresos brutos en la mera compra, situación que alerté en esta legislatura antes de que se emitiera el decreto correspondiente. En este contexto, quiero destacar las palabras de Martín Llaryora, quien afirmó que «el país crece con el campo» y pidió una reducción de impuestos.
Llaryora señaló específicamente la necesidad de reducir las retenciones a las exportaciones. Sin embargo, observamos nuevamente un decreto que pretende aumentar la carga impositiva sobre el sector agropecuario, que incluye la producción de soja, maíz y ganadería. Según nuestros cálculos estimativos, esto representaría una exacción de unos 7.000 millones de pesos al campo.
Fui uno de los primeros legisladores en alertar esta situación, junto con algunas entidades agropecuarias, logrando frenar la medida por 90 días. Sin embargo, sabemos que pronto se abrirán mesas de negociación y queremos advertir que no se tome una decisión apresurada, imponiendo nuevamente un impuesto al campo.
Recordemos lo ocurrido con la resolución 125, donde muchos productores autoconvocados y no afiliados a entidades gremiales quedaron excluidos de las negociaciones entre el gobierno, la mesa de enlace y los gremios. Esta situación es perjudicial para aquellos productores que no tienen la posibilidad de reclamar.
Con los fondos obtenidos de estos impuestos, los productores han enfrentado enfermedades como la chicharrita, que afecta al maíz. A pesar de nuestros esfuerzos por declarar la emergencia, la problemática fue ignorada.
Es fundamental, señores legisladores, que esta situación se resuelva de manera definitiva. No deben existir más decretos ni medidas impositivas que afecten al sector. Ya hemos advertido y comunicado al gobernador de Córdoba, Martín Llaryora, que el crecimiento del país depende del campo, y es hora de poner fin a los impuestos excesivos.
Matias Gvozdenovich – Pte. Bloque Unión Cívica Radical
